Peculiaridades de los vinos de altura o de montaña

Calentamiento global del planeta

Plantar viñedos en altura se presenta hoy en día como una alternativa al calentamiento global del planeta, aunque se desconozca si los efectos del cambio climático ya están dejando huella en la calidad de los vinos o si es algo que hay que temer en un futuro.

Temperatura

En lo que coinciden la mayoría de los elaboradores es en que el aumento de temperatura ya está provocando un adelantamiento de las vendimias porque la maduración de la uva se acaba antes.

Sin embargo, los viñedos en alta montaña plantean otro tipo de problemas: una insolación más pura y directa provoca una fotosíntesis distinta; un riesgo de tormentas y, sobre todo, de granizo mayor, suele obligar a costosas protecciones; y la presencia de otros animales salvajes distintos de los habituales jabalíes y conejos.

Las cepas

Están situadas en altura, a más de 800 metros de altura sobre el nivel del mar (una plantación habitual se mueve entre los 200 y los 400 metros de altitud) son las que producen lo que llamamos vinos de montaña.  Estas cepas reciben menos calor que las cepas plantadas en la llanura y el ambiente más fresco permite mantener más tiempo la uva en la planta.

El viñedo necesita sol, pero el calor persistente y la escasez de lluvias perjudican la buena maduración de las uvas aumentando la graduación alcohólica de los vinos, perdiendo acidez, o pasificando las uvas, son algunos de los problemas más habituales que la sequía suele provocar en los vinos de altura.

Soluciones

Ante la necesidad de encontrar soluciones, se suele trabajar en dos frentes: el primero tiene que ver con el tipo de cultivo que se hace; el segundo es buscar prácticas vitícolas, en muchos casos ancestrales, que retrasen la maduración de la uva, plantando en las laderas y en las zonas más altas.

De hecho, hace ya años que en comarcas como el Priorato se están trabajando viñedos situados en cotas altas.

Plantar cepas en altura para buscar zonas más atemperadas que den como resultado vinos más elegantes representa ahora una nueva oportunidad, pero hace 60 / 80 años era una necesidad porque las zonas más llanas y cercanas a las casas y pueblos se reservaban para el cereal.

Ahora, casi como una paradoja, esos viejos viñedos (y otros muchos nuevos) del Priorat vuelven a dar grandes vinos.

El cambio climático

En un momento en que se producen vinos en prácticamente todo el territorio español, el cambio climático puede provocar que zonas altas que hasta ahora no eran aptas para el cultivo de la vid, lleguen a serlo.

En zonas del Pirineo y Prepirineo catalán por ejemplo, la altitud les permite alargar la vendimia y obtener vinos con menos graduación, más aromáticos, más elegantes, con más color,… en definitiva, unos vinos que cada vez son más valorados entre los consumidores.

Anna Vicens

http://vinodelariojabio.es/blog/

 

Aromas de los vinos

Los olores y el vino

El vino posee más de 800 compuestos aromáticos que se unen y forman aromas conocidos, reconocibles en su mayoría. Cada persona identificará los aromas que le sean más familiares y los que estén en cantidad suficiente como para ser reconocidos. (Los olores y el vino)

Los aromas de los vinos, así como su intensidad, varían en función del tipo de vino y dependen de la variedad de uva, de los procesos de viticultura, de la vinificación y de su crianza.

Es importante tener en cuenta que no se le agrega nada al vino. El vino simplemente es producto de la fermentación alcohólica del mosto.

Existen tres tipos de aromas en los vinos:
aromas primarios de los vinos.

•La mayoría de los aromas del vino proceden de la uva, y se encuentran en la piel del grano de uva. Son los llamados aromas primarios de los vinos. Serán los aromas que podremos reconocer como frutas y como flores en su mayoría: rosas, violetas, jazmín, cítricos, cerezas, ciruelas, etc.

aromas secundarios de los vinos

•Los aromas secundarios de los vinos proceden de la maceración y las fermentaciones (alcohólica y malo láctica) y los más conocidos son los aromas lácteos y las levaduras o las reacciones que ellas provocan junto a la glucosa o fructosa. Podemos detectar aromas a manteca, queso o yogurt, estos viene de la transformación de ácido málico en ácido láctico. El málico está normalmente en la uva y es el que nos recuerda a la acidez de la manzana verde, el segundo es el ácido que se encuentra en los lácteos.

aromas terciarios de los vinos

•Los aromas terciarios son los que aparecen en el vino cuando éste entra en contacto con el roble u otro tipo de madera. Estos aromas no se encontrarán en los vinos jóvenes. La madera es utilizada en el vino para darle cuerpo y complejidad y la elección del tipo de madera y su grado de tostado, ya sea roble americano o roble francés influirá en los aromas del vino. Podemos reconocer al olor a caramelo, coco, vainilla, canela o café tostado, entre otros.

Existen cientos de miles de aromas

Cuando olemos en un cabernet sauvignon el pimiento verde lo que estamos reconociendo es la piracina, es decir el 3-isobutil-2-metoxipiracina. Nombre que rara vez recordaremos, pero no olvidaremos el aroma a pimiento verde. Existen cientos de miles de aromas, con nombres científicos, que podemos oler pero no identificar en su totalidad.

Algunas descripciones varietales

Procedentes de la variedad de la uva (aromas primarios), pueden ser:

Sauvignon blanc: aromas a cítricos, espárragos e incluso aromas a maracuyá y pomelo.

Chardonnay: puede recodar a peras y manzanas verdes junto a plátano con notas finales de coco y vainilla.

Pinot Noir: aromas a frutas rojas de bosque y sutiles notas de hongos y hojas secas.

Cabernet Sauvignon: maduro recuerda al aroma a rosas con notas de frutas rojas maduras y sutiles notas a cedro. Algunos con notas de mina de lápiz, eucalipto y tabaco.

El universo aromático es infinito y lo más divertido y enriquecedor es oler y reconocer los aromas de los vinos que tenemos a nuestro alcance.

Anna Vicens

http://vinodelariojabio.es/blog/

Vinos recomendados para eventos: bodas, reuniones, congresos…

Propuestas de vinos para eventos

Para la celebración de un banquete lo ideal es que tengamos varias propuestas de vinos para eventos que ofrecer: vinos blancos, tintos y espumosos, incluso podemos sorprender al cliente presentando también algún rosado y algún vino dulce. Los vinos deben ser sabrosos, algo afrutados y suaves, pensando en la mayoría de los invitados, pues deben ser vinos que acompañen la comida y que no la enmascaren.

Se recomienda

En las comidas copiosas como son los banquetes, el vino blanco se toma antes que el vino tinto, el vino joven antes que el añejo y el seco antes que el dulce. Se recomienda el vino blanco para acompañar el aperitivo y con los platos más ligeros como son las ensaladas, el marisco, los pescados, o carnes blancas, aunque depende mucho de cómo está cocinado cada plato y de cómo se ha elaborado el vino.

Si el vino blanco tiene un paso por barrica, es decir, tiene algo de crianza, entonces podrá acompañar entrantes más contundentes. Con los entrantes también se puede optar por algún vino rosado, resulta muy apreciado por su afrutado sabor. Tanto el blanco como el rosado deben servirse fríos, aunque sin pasarse para poder apreciar sus aromas y todo su sabor.

El aperitivo

En el aperitivo podemos ofrecer distintos tipos de vinos y de distintas zonas, así los invitados podrán escoger en función de sus gustos y curiosidades.

El vino tinto

En un banquete no puede faltar nunca el vino tinto. Los platos principales, como la carne roja o los guisos, deberían ir acompañados de un buen vino tinto. Dependiendo de los años de envejecimiento en barrica se clasifican en tintos jóvenes, roble, crianzas, reservas o grandes reservas.

Estos vinos para eventos no tienen por qué ser conocidos, pueden ser vinos con otros valores añadidos, como por ejemplo que sean vinos de la zona de origen de los anfitriones. Y sobretodo deben ser vinos con una buena relación calidad-precio.

El postre

Con el postre es un clásico presentar un cava, un champagne o un espumoso, pero no caigamos en el error que sean del tipo brut nature, pues después de una comida de este tipo se va a disfrutar poco, no van a saber a nada.

Busquemos buenos espumosos brut reserva o brut gran reserva, y si se quiere también combinará a la perfección un buen espumoso semi o dulce.

Pero lo que más sorprendería a los invitados sería presentar el pastel del banquete con un vino dulce pues, aunque su consumo no sea muy representativo, en general estos vinos que os recomendamos para eventos, gustan a todo el mundo.

Las botellas que se necesitarán

Para calcular las botellas que se necesitarán durante el banquete (exceptuando los vinos del aperitivo) deberíamos dividir el número de invitados entre 2,15 si se trata de vinos blancos y espumosos, y entre 3 si se trata de vinos tintos. Es decir, si hay 100 invitados, con 46 botellas sería suficiente, pero teniendo en cuenta que normalmente las cajas de vinos son de 6 se puede redondear y contar con que se necesitaran 48 botellas.

Anna Vicens

http://vinodelariojabio.es/blog/

 

La vendimia: criterios de madurez de la uva para el vino

Tradicionalmente la fecha de la vendimia se establecía según la experiencia y costumbre de vendimias anteriores realizadas en la zona vitícola, incluso con fechas fijas que se repetían año tras año a pesar de que las condiciones de maduración hubieran cambiado.

Sin embargo, hoy en día se estima la recogida de la uva mediante los llamados índices de maduración que aportan una valiosa información para predecir la fecha óptima de vendimia según las necesidades o el destino de la uva.

Fases maduración de la uva para el vino
ENVERO.

Para que llegue el momento óptimo de maduración de la uva, se debe controlar la uva desde el envero, es decir, desde el momento de coloración de la uva que suele ser en el mes de julio.

Si la variedad es blanca, del verde pasará al amarillo; y si la variedad es tinta, del verde pasará al rosado que se irá oscureciendo hasta los azules.

Esta fase es la frontera entre el periodo vegetativo de la viña y el periodo de maduración. La planta a partir del envero va a dejar de crecer, y solo va a estar madurando, es decir, produciendo azucares, ácidos y aromas que va a almacenar en los racimos. Se suelen calcular unos 40 días hasta la vendimia.

Los sarmientos también cambiarán de color y adoptarán un tono marrón, más oscuro.

MADURACIÓN.

A partir de este momento, la uva pasa de tener el tamaño de un guisante a su tamaño normal, y de ser una baya dura y verde a ser tierna y jugosa por la acumulación de agua y azúcares.

Estas concentraciones en azúcares (glucosa y fructosa) tienen lugar durante todo el proceso de la maduración, con lo que las horas de sol serán fundamentales.

El contenido en azúcar se traduce (en el vino) en contenido en alcohol etílico: por cada 17 gramos de azúcar se producirá durante la fermentación alcohólica un grado de alcohol.

En este periodo también se produce una disminución del contenido en ácidos. La uva antes del verano es tremendamente ácida.

Los veranos poco soleados favorecen una mayor acidez que los veranos secos y calurosos. Los coeficientes de maduración que relacionan la acidez y la concentración en azúcares son de los más usados para determinar el momento óptimo de maduración y el inicio de la vendimia.

Son muy importantes las condiciones climáticas. Hace falta mucho sol, pero no un calor excesivo. Es importante que llueva ligeramente, y que la diferencia de temperaturas entre el día y la noche sea amplia, es decir, días soleados y no excesivamente calurosos y noches frescas.

VENDIMIA.

La recojida se lleva a cabo cuando la uva está bien madura, o dicho de otra manera, en el momento en que nos la comeríamos. Cuando el sabor del grano es suave, azucarado y agradable; cuando el mosto es viscoso a la vista y pegajoso al tacto; cuando las semillas se separan fácilmente de la pulpa; cuando la uva se sabe completa y madura, cuando acidez y dulzura se unen, es el momento de empezar lo que nos dará el producto más deseado durante todo un año, el vino.

Anna Vicens

http://vinodelariojabio.es/blog/ + Añadir nueva categoría

Un tipo de Vino para cada Comida

Los productos

La tendencia gustativa del plato y la forma de cocinarlo es lo que se suele tener en cuenta a la hora de hacer maridajes.(La tendencia y maridajes).Si el producto se cocina puro, es decir, a la plancha y con pocos ingredientes adicionales, será más fácil encontrarle el tipo de vino adecuado pues se identificaran bien los aromas dominantes del plato.

Cuanto más fresco sea el producto, más joven puede ser el vino, en cambio los productos madurados combinaran mejor con vinos más viejos o con barrica.

Los productos más crudos armonizan con vinos menos alcohólicos mientras que las largas cocciones aguantan mejor los vinos con más alcohol.

Los productos salados

Empecemos por el salado. El salado es una sensación gustativa fundamental que se percibe, bien por la cantidad de sal en el alimento, bien por su tiempo de curación.

La sal es un enemigo del amargor y del tanino. Si el producto tiene un punto elevado de sal, deberemos buscar un tipo de vino blanco ácido, porque sal y acidez se realzaran, como por ejemplo el marisco con el vino blanco. También le acompañaría bien un vino tinto poco tánico o un espumoso, pues el carbónico refuerza la salinidad.

Los productos grasos

Para acompañar alimentos grasos el vino deberá tener taninos porque dan rugosidad y rusticidad al gusto y la saliva se coagula. Así podremos acompañar un guiso de carne roja de larga cocción con un vino estructurado.

En el caso que la untuosidad nos venga por una ensalada con aceite de oliva, deberemos hacer la contraposición con la acidez o la efervescencia y no con el tanino, y buscar un tipo de vino blanco ácido o un cava pues ayudaran a salivar y la saliva emulsionará la grasa del paladar y diluirá la sensación grasa.

Los productos ácidos

Si la tendencia ácida de la comida es elevada puede desequilibrar el maridaje. Por este motivo, algunos platos como las ensaladas, los cítricos, los platos a base de tomate, de vinagre y con aliños de limón pueden funcionar mal con la mayoría de los tipos de vinos.

Le podría ir bien una bebida amarga, pues el ácido realza el amargor, aunque lo ideal sería un vino con alta acidez, afrutado y persistente o buscar un contraste con vinos dulces.

Los productos amargos

Con la comida de tendencia amarga como serían alimentos cocidos a la parrilla, endivias, espárragos o alcachofas, por ejemplo, le acompañará bien un vino blanco dulzón, pues el dulzor suprime el amargor, o vinos de moderada efervescencia, o vinos secos tipo jerez.

Los productos picantes

Los platos picantes requerirán menos temperatura de lo habitual, pues a temperaturas más bajas, más sensación refrescante.

Los productos especiados

La comida especiada maridará con vinos blancos ácidos, refrescantes y afrutados para limpiar el paladar o ligeramente dulces.

Los productos ahumados

Los  con un tipo de vino altamente aromáticos, blancos con madera o tintos especiados.

Los productos dulces

Con los alimentos dulces necesitaremos concordancia porque la sensación dulce es poderosa. El grado de dulzor de la comida debe armonizar con el grado de dulzor del vino, teniendo en cuenta que los vinos alemanes tienen un azúcar menos consistente por la acidez.

La experiencia ha demostrado que puede existir el maridaje perfecto, pero en ningún caso es el único, pues el maridaje aparte de ser subjetivo es libre y tiene muchas posibilidades.

La elección de un vino es importante según los alimentos a servir, del alimento más dulce al más salado es necesario un tipo de vino diferente para cada comida

Anna Vicens

http://vinodelariojabio.es/blog/

Maridando quesos y vinos 2

Continuamos con la selección de vinos y quesos para poder ofrecer un buen maridaje y hacer que nuestro cliente disfrute al máximo con su combinación…Los quesos y los vinos

Gorgonzola. 

Este queso italiano, graso y dulzón, será un placer si se acompaña con una copa de vino blanco semidulce de Riesling o con un vino blanco que contenga esta variedad de uva.

Gouda.

De origen holandés, un queso amarillento y popular en todo el mundo que puede acompañar perfectamente el vino tinto Rocablanca DO Montsant. La textura firme del queso y su poco añejamiento, por lo general, se equilibrará en la boca con la sensación sedosa del vino.

Gruyere. 

El protagonista indiscutible de la fondue es este queso suizo, muy apreciado por su aroma sutil y delicado. Se puede expresar muy bien con  un vino blanco semidulce de Riesling, pero los amantes del tinto lo disfrutaran mejor con un tempranillo joven, como por ejemplo el Condado de Ovante Joven DOC Rioja.

Idiazábal.

Un extraordinario queso elaborado en País Vasco y Navarra. Por su textura firme y una cierta granulosidad es ideal para combinar con vinos tintos con cuerpo, como por ejemplo el Conde de Iznar Reserva DO Ribera del Duero.

Mahón. 

Los vinos blancos jóvenes, ligeros y afrutados, serán una combinación fantástica, como por ejemplo con el albariño Frailes do Mar DO Rias Baixas. 

Manchego. 

Su aroma láctico, intenso y persistente evoluciona hacia matices picantes en los de más curación. Algo ácido, es un queso fuerte y muy sabroso que acompañará perfectamente un vino tinto de tempranillo con crianza, Señorío de Erves Crianza DOC Rioja.

Mozzarella. 

Queso fresco y graso, de pasta blanda y elástica, y nos sorprenderá la combinación con una copa de chianti joven.

Parmesano. 

Este queso con el Eternium Chardonnay Barrica DOPenedes se disfrutará, sin duda.

Provolone. 

Es la mozzarella secada al aire, por lo que su pasta es semidura. De textura fibrosa, se puede presentar algo picante o con especies. Si a la mozzarella la hemos aparejado con el chianti joven, la pareja del  provolone puede ser un chianti riserva de taninos presentes.

Roncal.

Un vino de potentes taninos como el Ciutat Vella DOQ Priorat hará equipo con este queso de Navarra. La combinación será deliciosa.

Roquefort.

Estupenda combinación con un vino dulce de cosecha tardía. 

Stilton:

Excelente con un Oporto.

Tetilla de Galicia.

Como con el Mahón, un vino blanco como el palomino  Brisas do Mar DO Ribeiro, será una combinación fantástica.

Zamorano.

Combinan perfectamente con los vinos tintos con cuerpo como el Conde Iznar DO Toro, por equilibrar la grasa del queso y acompañar su aroma intenso y persistente.

Los quesos y los vinos se combinan muy bien pero hay que poner atención en si son suaves o fuertes. El queso y el vino se asemejan en que son alimentos fermentados, que pueden conservarse por largo tiempo, y que pueden ofrecer gran variedad de sabores y aromas.

Anna Vicens

http://vinodelariojabio.es/blog/

Maridando quesos y vinos 1

Los vinos y los quesos. Un buen surtido de quesos puede ser una perfecta opción, no solo para ofrecer a nuestros clientes como aperitivo o para postre, sino incluso para toda una comida. El problema muchas veces se presenta cuando los queremos acompañar con una copa de vino. ¿Cuáles son los vinos que mejor acompañan a los quesos?

Para poder ofrecer una buena combinación de texturas y sabores, les proponemos algunas combinaciones:

Brie

Este queso de pasta blanda le iría bien una bebida también delicada, como por ejemplo el champagne Prince d’Amblise blanc de blancs, un maridaje que se fusionará perfectamente en la boca y nos la limpiará gracias a las burbujas. Para los amantes de los tintos, el tinto Eternium Merlot Barrica DO Penedes nos dejará una sensación muy agradable.

Cabrales.

Es un queso con tendencia potente, algo salado y picante  Su textura es suave, y es ideal tanto para untar como para servir en salsas acompañando carnes principalmente. Un vino de licor le puede ir muy bien, tipo Oporto o un vino dulce de Pedro Ximenez.

Camembert.

De leche cruda de vaca, se presenta suave sólo en textura, por su pasta flexible y cremosa, pues este queso una vez madurado suele ser de sabor intenso. El buen Camembert posee un aroma puro y un pronunciado toque a hierbas frescas. Puede armonizar un buen vino blanco como nuestro Eternium Chardonnay Barrica DO Penedes o el Eternium Cabernet Sauvignon para una combinación de impacto.

Cheddar.

Es un queso duro, de pasta firme, lisa y cerosa. El aroma varía en intensidad de suave a fuerte, según su edad, que suele ir desde los tres meses, hasta los doce o incluso más. Puede armonizarse con un voluptuoso Condado de Ovante Crianza DO Rioja, aunque el Merlot y el Cabernet Sauvignon citados anteriormente pueden ser acompañantes perfectos para este queso. Para los amantes del vino blanco, una buena armonía sería con un vino blanco afrutado y ligero como el Conde de Iznar blanco DO Rueda.

Feta.

Un queso muy popular en Grecia que lo solemos utilizar aquí para condimentar ensaladas en porciones pequeñas y rectangulares. Su consistencia es sólida aunque flexible, y con pequeñas grietas. Por su suavidad tanto en aromas como en textura casa a la perfección con los vinos tintos ligeros como el Rocablanca DO Montsant y también con algún vino blanco afrutado, por ejemplo con la Garnacha Blanca, el Rocablanca DO Terra alta.

 

De Cabra.

Un queso no muy duro que se ablanda y se funde cuando se calienta. Los más firmes con corteza se hornean a veces para obtener un queso templado y poderlo untar. Por su suavidad se entenderá a la perfección con un vino blanco de Gewurztraminer o con un tinto suave tipo Pinot Noir.

 

Emmental.

Es un queso de textura más bien dura, pero de fácil corte. Su sabor y aroma, que nos puede recordar algún fruto seco, es de intensidad moderada, por ello el vino tinto joven Viñalón shiraz VT Castilla puede ser su pareja gastronómica.

Anna Vicens

http://vinodelariojabio.es/blog/

Cambiar rutinas

Somos “animales de costumbres”

Somos “animales de costumbres”: nos ayuda a sentirnos seguros y nos da comodidad. Pero hacer siempre las mismas cosas, de idéntica manera, a la larga nos puede provocar aburrimiento. (El vino y las costumbres)

Ser consumidores por rutina del mismo vino, de la misma marca, de la misma zona, de la misma variedad… hace que nos perdamos muchas oportunidades para descubrir, para experimentar, para conocer y para ampliar nuestro conocimiento.

Menos creativos y más apáticos

Hace años asistí a la conferencia de un gran publicitario de este país. Recuerdo que nos dijo, y desde aquel día me lo aplico siempre que puedo, que alimentamos nuestra creatividad haciendo las cosas de distinta manera. En cambio, nos volvemos menos creativos y más apáticos si funcionamos de forma mecánica y rutinaria.

 Nos puede sorprender algún tipo de vino que creíamos que no iba a ser de nuestro agrado

En la actualidad, tenemos a nuestro alcance multitud de vinos con características bien distintas y con aportaciones sensitivas muy diferentes. Incluso nos puede sorprender algún tipo de vino que creíamos que no iba a ser de nuestro agrado… Cuántas personas en las formaciones que ofrecemos descubren vinos que pensaban que no les gustaban. He oído frases como: “yo es que no soy muy de rosados, en cambio éste…”, o “a mí solo me gustan los vinos tintos… pero este blanco está espectacular”, “el cava me da acidez, pero el que hemos probado, no…”.

Por suerte cada vez existe más gente con ganas de romper esas estructuras mentales preconcebidas para ir más allá de sus zonas de confort y comodidad. Cada vez son más los que muestran interés por servirse de todos los sentidos, vista, olfato, tacto y gusto para descubrir nuevas sensaciones.

Vivimos en un mundo demasiado mecanizado

Vivimos en un mundo demasiado mecanizado, donde casi todo nos viene dado y forzamos poco nuestros sentidos. Sólo exprimimos al máximo el sentido de la vista, los demás apenas los usamos. Cuántas cosas nos perdemos por no experimentar más con nuestros sentidos… Además, no solo es bueno para descubrir nuevas sensaciones sino que a la salud de nuestro cerebro le viene fantástico. Los neurólogos ya nos lo vienen diciendo desde hace tiempo: “todo lo que el cerebro no usa, se pierde”.

Anna Vicens

http://vinodelariojabio.es/blog/

La elección de un vino puede ser determinante para conseguir un trabajo

Competencias transversales.

¿Soléis pedir la carta de vinos cuando salís a comer fuera? ¿Escogéis vosotros mismos el vino? ¿Tenéis en cuenta la comida que vais a tomar? ¿Tenéis en cuenta la comida de los demás comensales de la mesa a la hora de pedir el vino? Pues todo esto es y será muy importante a la hora de encontrar trabajo en EEUU, sobre todo en empresas que apuestan por las competencias transversales. (El vino y el trabajo)

“test del vino”

La nueva alternativa de usar la carta de vinos para analizar el comportamiento de un candidato, lo que se conoce como el “test del vino”, se está llevando a cabo en empresas de EE.UU que seleccionan a futuros directivos o puestos de alto cargo para empresas.

Con este sistema se trata de evaluar cómo se comporta el candidato en un ambiente profesional, pero informal, muy habitual entre directivos de empresas y hombres de negocios.

Vinetur, la revista digital del Vino

Así, más allá del currículo y la tradicional entrevista, y de tener saneados o eliminados los perfiles en Facebook, Linkedin y otras redes sociales, los aspirantes a futuros directivos deben estar también preparados y tener cultura del mundo de la gastronomía y los vinos, y del saber comportarse  en la mesa de un restaurante, según publicó Vinetur, la revista digital del Vino, el pasado 5 de febrero.

Charles Phillips, director ejecutivo de la empresa Infor, una compañía de software con sede en Nueva York, y conocido también como el Steve Jobs del software empresarial, es uno de los que utiliza este método.

El empresario o su responsable de RRHH lleva al candidato a comer a un restaurante con otros ejecutivos sénior para ver cómo reacciona ante esta situación durante un periodo de 45 minutos. Sin embargo, la clave de este método llega a la hora de elegir el vino.

Varias cualidades de la persona a contratar

Al candidato se le entrega la carta de vinos y debe elegir uno de la lista. Según señala el CEO de Infor, en ese momento se pueden ver varias cualidades de la persona a contratar:

Desde su habilidad para fingir que sabe mucho de vino o cómo lo hace para convencer a los demás de que su elección es la indicada, hasta cómo es su trato con el sumiller o el camarero que le atiende.

También valorarán su elección en función del precio de la botella elegida, de que el vino acompañe bien con la comida que han pedido, de si ha tenido en cuenta a los demás compañeros de la mesa o de si pide consejo al sumiller del local.

Esta innovadora forma de valoración de los candidatos ojalá sea pronto una práctica que se exporte a otros países, pues el interés por la cultura vinícola y gastronómica y un mejor saber estar en la mesa nunca estarán de más.

Anna Vicens

http://vinodelariojabio.es/blog/

Tres zonas de Rioja

Rioja Alta, Rioja Alavesa y Rioja Baja son las tres subzonas vitivinícolas de la denominación de origen calificada Rioja. Cada una de estas zonas presenta distintas peculiaridades en función de las composiciones de sus suelos y subsuelos, y de las diferencias climáticas.

Rioja Alta o Rioja Occidental

Se extiende por los territorios comprendidos entre Haro y Logroño, al sur del río Ebro. Es una zona húmeda y montañosa por su mayor elevación sobre el nivel del mar y con un perfil totalmente atlántico. La mayoría de sus suelos son de tierra aluvial, calizo- arcilloso-ferroso. Esta altitud retarda la madurez de la uva, una uva que presenta más acidez, más frescor, menos grado alcohólico, una intensidad de color media baja, y un gran potencial de envejecimiento…

Rioja Alavesa

En la zona norte de la región, al norte del río Ebro. Es la zona más alta e inclinada, con un suelo arcilloso calcáreo y de piedra caliza. De clima continental, algo más cálida que Rioja Alta por la protección que le aporta la Sierra Cantabria. Sus vinos son potentes, con cuerpo, buena acidez, florales y fragantes. Una elaboración muy característica de esta zona son los vinos jóvenes de cosechero, elaborados por la técnica de maceración carbónica en la cual las uvas enteras, sin prensar, fermentan en tanques cerrados. Y la variedad más cultivada es la tinta tempranillo…

Rioja Baja o Rioja Oriental

Situada en el sureste de la región y desciende hasta los 300 metros de altitud, con menor elevación, es una zona más mediterránea por su carácter más cálido, pues en los meses de verano se pueden llegar a alcanzar los 35º, y más seca. Es una zona expuesta a los vientos cálidos del sureste. Se encuentra mayoritariamente situada en La Rioja, aunque también incluye zonas de Navarra. Aquí abundan los suelos aluviales, de arenas marrones. Se producen vinos con mayor grado, de más alta intensidad de color, con notas minerales, algo menos de acidez pero unos vinos más jugosos…

Anna Vicens

http://vinodelariojabio.es/blog/

 

¿Sabemos cuándo es necesario decantar un vino?

Decantar un vino

De entrada podríamos decir que de la misma manera que una decantación mejora la expresión del vino, un vino que no lo necesite puede empeorar, con lo que hay que ser prudentes y no decantar todos los vinos de forma sistemática. Lo que también le puede ir mal al vino es la decantación brusca y/o la mala decantación. (decantar un vino)

Vinos presentan sedimentos

Algunos vinos presentan sedimentos, bien por su edad, bien por su proceso de elaboración. Estos vinos antes de ser servidos necesitan decantación para eliminar esos sedimentos y pasar el vino limpio a la copa.

Proceso de elaboración reductivo

Otros vinos necesitan decantación porque provienen de un proceso de elaboración reductivo, donde no ha habido contacto con el oxígeno. Estos vinos para poder expresar toda su fruta y desarrollar sus buenos aromas necesitaran una decantación previa a su consumo.

En el caso de los primeros, la decantación no es necesario realizarla mucho antes de su consumo, al contrario. Sin embargo, en el caso de los vinos que necesitan aireación, es aconsejable abrir la botella algún tiempo antes de su consumo.

Una decantación adecuada

Para llevar a cabo una decantación adecuada, sobretodo en el caso de que la botella presente sedimentos, estos sedimentos deberán estar concentrados en el fondo de la botella, para que sea más fácil trasvasar sólo la parte del vino limpio. Si los sedimentos se encuentran flotando por todo el líquido, será imprescindible decantar con un filtro.

¿Cuándo sabemos si el vino contiene sedimentos o está faltado de oxigeno? Cuando el vino presenta sedimentos, esta información suele aparecer (o debería aparecer) en la contra etiqueta de la botella (en la etiqueta de atrás) “este vino presenta sedimentos y recomendamos su decantación” o bien “este vino no ha sido filtrado”.

El vendedor no nos haya proporcionado esta información

Cuando el vino necesite oxigenarse y el vendedor no nos haya proporcionado esta información, nos daremos cuenta cuando abramos la botella. El vino nos dará aromas de reducción, aromas muy desagradables que nos recordaran al azufre, al huevo podrido, a la cebolla o a la coliflor cocida. Entonces hay que tener a mano un decantador de boca ancha para que la oxigenación se produzca de forma más rápida. Esos aromas desaparecerán y se irán volviendo agradables con los que disfrutaremos del vino más y mejor.

Anna Vicens

http://vinodelariojabio.es/blog/

¿Qué es el bouquet de un vino?

El Bouquet de un vino suele ser relacionado con el aroma propio de cada vino, pero si bien efectivamente es un concepto que tiene mucho que ver con el aroma, es algo que va mucho más allá y encierra mayor complejidad.

Los vinos más jóvenes poseen determinado aroma, que es el que está asociado a la uva de ese vino en particular o a alguna especia, variedad, región o condición específica de dicho vino. Los vinos más añejos, en cambio, poseen bouquet: la conjunción de aromas que forman una mezcla profunda y compleja, que se ha ido desarrollando con los años del vino.

El bouquet de un vino está asociado a los aromas que se van desarrollando y combinando en las etapas de fermentación, elaboración y añejamiento, y que se desarrollan largamente luego de embotellado el vino.

Se puede obtener hasta un 75% de información acerca de un vino simplemente por el aroma que posee y esto es debido a que el sentido del olfato es más preciso y detallado que el sentido del gusto.

Mediante el olfato se pueden distinguir más de 5.000 aromas diferentes mientras que el paladar sólo registra, básicamente, cuatro gustos distintos: dulce (lo que viene dado por el tipo de uva), agrio (la acidez del vino), salado (la excepcional salobridad que puede contener) y amargo (los taninos). En la nariz, sin embargo, estos cuatro gustos básicos se combinan en cientos de matices.

Un vino finalizado contiene una mezcla de compuestos orgánicos volátiles que le dan su sabor y aroma distintivo, por lo que son estos compuestos en parte responsables por el bouquet del vino. Investigaciones científicas recientes intentan ahondar más en estos compuestos orgánicos para que los productores puedan elaborar un producto más fino y ajustado.

Compuestos del vino
 En las uvas vinícolas, estos compuestos orgánicos tienden a acumularse luego de que la semilla, la pulpa y la cáscara de la fruta están maduras.

El balance entre los ácidos tartáricos y los azúcares en la uva varían con el tiempo también. Las uvas habitualmente contienen una amplia variedad de estos compuestos orgánicos volátiles, aunque alguno puede destacarse por sobre los demás.

El sabor a hierbas que predomina en el Sauvignon Blanc, por ejemplo, proviene de un compuesto que se produce cuando la uva está verde y que gradualmente desaparece a medida que la uva madura.

El carácter floral y frutal de los vinos dulces espumosos Moscatel también está dado por compuestos que casi no pueden detectarse o se detecta en muy pequeñas cantidades.

El vino consiste en una mezcla de alrededor de 300 compuestos químicos diferentes. Muchos de estos son similares o en ocasiones idénticos a los que se pueden encontrar en frutas, vegetales, especias o hierbas. Por ese motivo, el aroma de los vinos es muchas veces descripto en dichos términos, mencionando por ejemplo la similitud con el aroma de una fruta o de una hierba.

Aromas complejos

El bouquet de un vino se forma cuando los aromas primarios de la uva, que dependen del tipo de uva, se combinan con los aromas secundarios determinados por la fermentación o por otros factores como el añejamiento en roble.

Muchas veces se utiliza la palabra bouquet para hacer referencia al aroma del vino simplemente, pero esto no es así. La clave para diferenciar el bouquet del resto de los aromas es la complejidad. El bouquet de un vino siempre es una mezcla de aromas que pueden recordar a cuero, tabaco, humo, carne cruda, chocolate, flores, infusiones, distintos tipos de maderas, etc.

La próxima vez que prueben un buen vino añejo, traten de detenerse en la identificación de estos aromas secundarios y de la mezcla que producen, y allí estarán disfrutanto del bouquet del vino.

PABLO FERNANDEZ

http://vinodelariojabio.es/blog/

Recomendaciones de temperatura del vino tinto

Los vinos saben mejor al paladar si tenemos en cuanto algunos detalles a la hora de degustarlos. En ese sentido, hoy te proporcionamos algunas recomendaciones de temperatura del vino tinto. Estas son las consideraciones más importantes a la hora de servir un vino tinto.

Los vinos tintos en general deben servirse a temperatura ambiente. Sin embargo, según la variedad, esto puede verse modificado ya que si la temperatura es muy baja, influye en el grado de acidez que presente el vino, por el contrario si es alta predominará el alcohol en vez de él sabor, sin duda se percibirá distinto y poco agradable al paladar.

Precisiones de la temperatura del vino tinto

Hay una frase que se escucha con bastante frecuencia y proviene de los franceses, quienes dicen que los tintos se deben servir a temperatura ambiente. Este concepto está obsoleto ya que era válido cuando no existía la calefacción, hoy en día, servir un vino tinto en esas condiciones, puede ser lo mismo que tomar un caldo.

Cuando un vino tinto se sirve con una temperatura igual a superior a 25 grados, este pierde su frescura y el sabor a alcohol se ve intensificado. Por ello, antes de consumirlos es mejor reservarlos en la nevera durante unos 25 minutos.

Cuando el vino tinto se encuentra en bodega, es de suponer que está a una temperatura ideal de 12 grados por lo que no es necesario enfriar de modo previo. Sólo retíralo unos 15 minutos antes de ofrecerlo. Si tienes dudas al respecto, es mejor que lo enfríes un poco, recurriendo a calentar la copa en caso de que se haya enfriado demasiado.

Cuando tienes la temperatura del vino tinto bajo control, lo ideal es que lo enfríes dos grados por debajo de ésta. Así podrá mantenerse a punto durante toda la comida.

Temperaturas ideales según la variedad de vino tinto
  • Para los vinos tintos con cuerpo como el Burdeos, Cabinas de Napa, Shiraz, Zinfandel, la temperatura a la que se sirve el vino es entre 17 y 19°.
  • Para los vinos tintos de cuerpo ligero como los borgoñas, Pinot Noir, Chiani, la temperatura ideal es entre 14 y 16°.
  • Los vinos tintos jóvenes y afrutados como el Beaujolais y el Merlot, se deben servir a una temperatura entre 12 y 14°.

VERONICA ALVAREZ

http://vinodelariojabio.es/blog/

Aprende a catar vino paso a paso

Catar vino paso a paso

Una actividad muy recomendada para hacer con clientes y amigos es catar vinos, pues siempre resulta ser una experiencia divertida y una buena excusa para compartir un buen rato. No es necesario ser un catador profesional para organizar una cata de vinos aunque a simple vista pueda parecer complicado.

TEMÁTICA.

Lo primero que hay que buscar es el tema para la sesión de cata. Lo más fácil sería recurrir a una bodega para que su enólogo pudiese guiar la cata. Pero acaba siendo una sesión promocional de la bodega, con lo que se desaconseja.

PROFESIONAL.

Una vez se haya escogido el tema, hay que buscar el profesional que la guíe, que debe ser una persona conocedora de la temática a tratar.

SALA.

La sala donde se vaya a realizar la cata de vinos debe estar limpia y aireada, sin ningún olor que pueda distorsionar la detección de los aromas de los vinos, y con una buena luz.

MESA.

Disponer de una buena mesa donde haya espacio para que todos los asistentes puedan estar sentados en la cata, y cubierta con un mantel blanco, que es la mejor base para apreciar bien el color del vino.

VINOS.

Es conveniente tener los vinos que se vayan a catar en posición horizontal, por lo menos 48 horas antes de la cata, para que reposen, y a la temperatura de servicio ideal. Hay que contar una botella de vino para 10 personas, y tener alguna botella de más de cada tipo de vino por si aparece alguna defectuosa. En catas de vinos para iniciados, lo ideal serán unos 5 vinos, pero no muchos más, porque no están acostumbrados.

COPAS.

Es importante escoger las copas adecuadas. Hay miles de propuestas. Lo ideal es escoger copas versátiles, evitar las copas de flauta y Pompadour para los espumosos, así como las copas excesivamente anchas. El vidrio no debe ser demasiado grueso, la pierna de la copa tiene que ser alta y el ancho de la copa con un diámetro de unos 6 cm de diámetro.

Una vez escogidas las copas, lo mejor sería tener una copa para cada vino, para que se puedan ir comparando y se aprecie su evolución. Pero si no se tiene más que una copa o dos por persona, se deberán aclarar entre vino y vino, y enjuagarlas después con el vino que se vaya a servir, acción que se le llama envinar las copas.

RESTO DE MATERIAL.

A parte de las botellas de vino y las copas, hay que tener preparado el resto de material con antelación: los sacacorchos, los decantadores, las escupideras, las servilletas, el agua y el pan.

COMIDA.

Hay que procurar tener listo algo de comida para después, según la hora del día, algo de cena, de comida, de aperitivo,… Será el momento de relax y de comentar las cosas que hayan surgido durante la sesión.

FICHAS DE CATA.

Los asistentes agradecen poder llevarse a casa las fichas de cata de los vinos que se hayan catado, así como información de las bodegas, los viñedos, y otra información que pueda ser de utilidad y de recuerdo de su asistencia a la cata de vinos.

Anna Vicens

http://vinodelariojabio.es/blog/

 

El corcho

El corcho es una materia prima que se extrae de la corteza del alcornoque. Sus propiedades le atribuyen unas cualidades únicas que ningún invento hasta ahora ha podido igualar y menos aún mejorar.

Cualidades

Entre algunas de estas cualidades se encuentran su ligereza, elasticidad, gran adherencia, impermeabilidad, manejabilidad, nivel de porosidad, facilidad de extracción, baja humedad, aislante térmico y acústico, además de biodegradable, renovable y reciclable.

tipos de corchos

Existen diferentes tipos de corchos en función del tipo de vino que se vaya a tapar. Al abrir una botella de vino es importante tener en cuenta que el corcho es un producto natural y que en función del tipo de vino podemos encontrar diferentes corchos:

Corcho Natural 100%

Para los vinos de guarda o de larga crianza. La microoxigenación que se realiza durante la crianza en botella es debida a que estos tapones se cortan de una sola pieza, con todas las imperfecciones que pueda tener y sin ningún producto añadido.

Garantiza un cierre óptimo y juega un papel imprescindible en la adecuada evolución de los vinos, permitiendo un perfecto proceso de envejecimiento. Según su calidad se clasifica en: Flor, Extra, Superior, Primera, Segunda, Tercera, Cuarta y Quinta.

Corcho Natural Multipieza.

Es un corcho muy similar al anterior pero no es de pieza entera sino fabricado a partir de dos o más mitades de corcho. Para ensamblarlos se utiliza un pegamento especial que no altera el sabor del vino.

Se suelen utilizar en botellas de gran formato que exigen unos corchos de mayor tamaño.

Corcho Natural Colmatado.

Para vinos jóvenes de consumo inmediato. Son tapones de corcho natural con polvo de corcho resultante de la rectificación de los tapones naturales.

El polvo se fija en los poros con una cola a base de resina y de caucho natural, o a base de agua. El colmatado sirve para mejorar el aspecto visual del tapón y su rendimiento, y dependiendo del nivel de colmatado puede clasificarse en A, B, C o, I, II o III.

Corcho Aglomerado.

En vinos destinados a consumir en menos de 12 meses, vinos de bajo precio y alta rotación. Están fabricados a partir de granulados de corcho con los materiales no utilizables de la producción de tapones naturales.

La variación entre las clases de tapones está en la elección del calibre del granulado de corcho y en el tratamiento de superficie utilizado.

Corcho Técnico.

Destinados a vinos jóvenes, y los hay 1+1, con un disco sobre un tapón hecho de aglomerado.

Es el tapón recomendado para vinos del año, ya que en los vinos de crianza, al tenerlos tanto tiempo en botella, llegarían a permeabilizar la capa de corcho natural, llegando a la capa de aglomerado.

Con dos discos se llaman tapones técnicos 2+2, y con dos discos sólo en uno de los extremos, tapones técnicos 2+0, muy estables, resistentes y buenos aislantes.

Spark.

Para cavas, vinos espumosos y sidras, con un diámetro mayor al de los tapones normales para soportar las elevadas presiones de las botellas con carbónico. De la familiade los tapones técnicos, ya que son producidos a partir de un cuerpo formado por aglomerado de granos de corcho, al que se aplica en uno de sus extremos 1, 2 ó 3 discos de corcho natural seleccionado. Se presentan en clase “Extra”, “Superior”, 1º y 2º,  según el fabricante.

Cabezudo con cápsula.

Para bebidas espirituosas que no necesiten de reposo en botella, como vino de Jerez, moscatel, vino de Oporto,  brandy, whisky, vodka, coñac, armañac, calvados, licores y aguardientes.

Puede ser o bien un tapón natural o colmatado, en cuyo extremo superior se localiza una cabeza realizada en diferentes materiales: madera, PVC, porcelana, metal, vidrio… Se caracteriza por su practicidad tanto para los consumidores como para el sector hostelero, al permitir su fácil reutilización, un aspecto fundamental para aquellas botellas cuyo contenido no vaya a ser consumido en una sola vez.

Anna Vicens

http://vinodelariojabio.es/blog/