Aprende a catar vino paso a paso

Catar vino paso a paso

Una actividad muy recomendada para hacer con clientes y amigos es catar vinos, pues siempre resulta ser una experiencia divertida y una buena excusa para compartir un buen rato. No es necesario ser un catador profesional para organizar una cata de vinos aunque a simple vista pueda parecer complicado.

TEMÁTICA.

Lo primero que hay que buscar es el tema para la sesión de cata. Lo más fácil sería recurrir a una bodega para que su enólogo pudiese guiar la cata. Pero acaba siendo una sesión promocional de la bodega, con lo que se desaconseja.

PROFESIONAL.

Una vez se haya escogido el tema, hay que buscar el profesional que la guíe, que debe ser una persona conocedora de la temática a tratar.

SALA.

La sala donde se vaya a realizar la cata de vinos debe estar limpia y aireada, sin ningún olor que pueda distorsionar la detección de los aromas de los vinos, y con una buena luz.

MESA.

Disponer de una buena mesa donde haya espacio para que todos los asistentes puedan estar sentados en la cata, y cubierta con un mantel blanco, que es la mejor base para apreciar bien el color del vino.

VINOS.

Es conveniente tener los vinos que se vayan a catar en posición horizontal, por lo menos 48 horas antes de la cata, para que reposen, y a la temperatura de servicio ideal. Hay que contar una botella de vino para 10 personas, y tener alguna botella de más de cada tipo de vino por si aparece alguna defectuosa. En catas de vinos para iniciados, lo ideal serán unos 5 vinos, pero no muchos más, porque no están acostumbrados.

COPAS.

Es importante escoger las copas adecuadas. Hay miles de propuestas. Lo ideal es escoger copas versátiles, evitar las copas de flauta y Pompadour para los espumosos, así como las copas excesivamente anchas. El vidrio no debe ser demasiado grueso, la pierna de la copa tiene que ser alta y el ancho de la copa con un diámetro de unos 6 cm de diámetro.

Una vez escogidas las copas, lo mejor sería tener una copa para cada vino, para que se puedan ir comparando y se aprecie su evolución. Pero si no se tiene más que una copa o dos por persona, se deberán aclarar entre vino y vino, y enjuagarlas después con el vino que se vaya a servir, acción que se le llama envinar las copas.

RESTO DE MATERIAL.

A parte de las botellas de vino y las copas, hay que tener preparado el resto de material con antelación: los sacacorchos, los decantadores, las escupideras, las servilletas, el agua y el pan.

COMIDA.

Hay que procurar tener listo algo de comida para después, según la hora del día, algo de cena, de comida, de aperitivo,… Será el momento de relax y de comentar las cosas que hayan surgido durante la sesión.

FICHAS DE CATA.

Los asistentes agradecen poder llevarse a casa las fichas de cata de los vinos que se hayan catado, así como información de las bodegas, los viñedos, y otra información que pueda ser de utilidad y de recuerdo de su asistencia a la cata de vinos.

Anna Vicens

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¿Sabes cuánto tiempo puede durar una botella de vino luego de ser abierta?

Hay muchas teorías acerca de cuánto tiempo exactamente se mantiene en buen estado un vino abierto.

Existen muchos estilos de tapones para las botellas, pero lo cierto es que hagamos lo que hagamos, el sabor del vino no volverá a ser el mismo.

Lo mejor para el principio

Al menos, químicamente es así. Porque la conservación del sabor del vino es algo bastante subjetivo. Pero lo cierto es que en las primeras horas del vino abierto es cuando el sabor se conserva intacto.

Luego de que la botella contiene la mitad del vino o menos, inevitablemente dentro habrá aire y mucha exposición al aire hace que los componentes que afectan el sabor del vino (llamados fenoles), se disparen y le den un gusto negativo.

 Así como el vino, cuando está cerrado, se pone mejor con el tiempo, luego de estar el vino abierto sucede lo contrario pero a un ritmo mucho más acelerado.

Cuando abres una botella, lo mejor es beber el vino dentro de las seis horas posteriores a la apertura, pues luego de las 24 horas ya no será el mismo vino.

Claro que si pasan un par de días, no vas a enfermarte por beber ese vino abierto, pero lo que sí es seguro es que el sabor se habrá modificado bastante, y es muy probable que no sea agradable. Cuando se utiliza el vino para cocinar, la misma regla es válida.

Para ralentizar el procedimiento, obviamente, debes procurar tapar bien la botella y que entre la menor cantidad de aire, así como también mantenerlo refrigerado.

Eso sí, si lo que quieres es no llevarte una decepción con el vino, te sugiero que lo bebas en el momento en que lo abres.

ROMINA FIERRO

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6 secretos que cambiarán totalmente tu forma de beber vino

Secretos del Vino que cambiarán totalmente tu forma de beber vino

Sabemos que el vino es un asunto serio. Si has escuchado alguna vez a un sommelier estás al tanto de la cantidad de características que se pueden analizar sólo en una copa de vino. Pero a menos que hayas estudiado sobre la temática, es probable que tengas algunas dudas con respecto a los vinos o simplemente te gustaría conocer algunos secretos para hacer que beber un vino sea una experiencia completa y sumamente gratificante. Por eso hoy te contamos 6 consejos de la sommelier Whitney Adams que garantizan los mejores resultados. ¡A por ellos!

1# El corcho es la niñera sofisticada del vino

Whitney asegura que la mejor forma de conservar el vino es utilizando el mismo corcho que trae la botella. Simplemente ajusta el corcho lo más que puedas en la misma botella del vino recién abierto. De allí, a la heladera. Por supuesto, cada vino tendrá un tiempo de conservación distinto pero de seguro podrás disfrutarlo por un par de días más, sin desperdicio y sin gastos extra.

2# Sírvelo de la forma adecuada

El acto de servir el vino parece una mera acción que minimiza la distancia entre tu boca y ese néctar maravilloso. Sin embargo, Whitney afirma que la forma en que se sirve tiene un impacto importante en el sabor que luego experimentarás. Por ejemplo, si llenas la copa hasta el tope puedes apagar su sabor potencial (sobre todo el del vino tinto). La sommelier recomienda llenar la copa a la altura de tres dedos. Esta es la medida óptima para que el vino se airee y luego puedas deleitarte con el máximo de su sabor.

3# Refrigéralo con cuidado

Muchas personas prefieren beber el vino superfrío y, según Whitney, no tienen por qué avergonzarse de ello. (Los amantes del rosado saben a qué nos referimos). Sin embargo, existe una forma mucho más efectiva que colocar hielos dentro del vino: congelarlo en cubeteras. De esta manera, te aseguras de que el vino no estará rebajado y podrás disfrutar de su sabor a pleno.

4# El frío transforma el vino malo… ¡para mejor!

Seamos sinceros, no siempre podemos o queremos comprar un vino extremadamente caro. Para estas ocasiones existe una salvación: servirlo frío. Con este proceso eliminas los sabores indeseados y suavizas aquellas notas demasiado fuertes. En caso de que el frío no mejore la situación, Whitney aconseja mezclarlo con frutas y jugo para transformarlo en un delicioso cóctel.

5# El tamaño de la botella importa

Muchas veces nos vemos tentados de comprar una botella chica porque pensamos que así ahorramos dinero. Whitney asegura que resulta más conveniente comprar siempre las de 1 litro porque de esta forma obtienes más cantidad de vino por un precio menor que si llevaras dos de 750 ml.

6# Cambia las botellas dudosas por recipientes sexies

De acuerdo con Whitney, «la presentación es clave». Ella aconseja colocar el contenido de una botella de dudoso aspecto en botellas o recipientes glamorosos que te estimulen a beberlo con gusto. Eso sí, elige un recipiente por el que pueda ingresar suficiente aire al vino (esto dependerá de qué vino elijas).

Los trucos de Whitney Adams pueden cambiar por completo la experiencia de beber vino. Esperamos que los tengas en cuenta para la próxima vez que vayas a beber este elíxir de los dioses.

AGUSTINA LÓPEZ   http://www.vix.com

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¿Por qué el Tempranillo huele a fresas?

¿Importa la añada?

Errores sobre la añada del vino

La añada del vino es uno de los errores más comunes es pensar que el vino mejora con el tiempo. Como regla general esto no es así, la mayoría de los vinos mantienen sus características durante algún tiempo, pero luego empiezan a deteriorarse.

Elegir el vino puede ser ya bastante complicado como para además tener que pensar en que añada del vino es la mejor. Recuerda que los vinos que están a la venta es porque ya están listos para consumirse y la mayoría deberían disfrutarse entre el primer y el tercer año desde su lanzamiento.

Importancia de la añada del vino

La añada del vino es importante cuando se trata de los grandes clásicos, principalmente franceses o italianos, en los que por su forma de elaboración pueden tardar muchos años, incluso décadas, en llegar a su punto álgido, pero esto es la excepción a la regla.

Este tipo de vinos son muy caros debido principalmente a la baja disponibilidad y la alta demanda.

Influencia del año de vendimia

El año de la vendimia determinará la calidad del vino y su capacidad de envejecimiento. Recientemente hemos publicado un artículo sobre una degustación vertical de los vinos de Clos Rougeard en la que precisamente me impresionaron las diferencias tan marcadas entre diferentes añadas.

En la mayoría de los vinos la añada viene impresa en la etiqueta, indicando el año de la vendimia. Para madurar adecuadamente las uvas necesitan una combinación de agua, sol, calor y frío en las proporciones adecuadas, en el momento adecuado.

Pensamos en un buen año cuando hay un invierno frío y húmedo, seguido por una primavera suave y un largo verano seco con días calurosos y noches frías, produciendo vinos con un buen equilibrio entre fruta y acidez.

Un año malo es cuando hace demasiado frío durante la primavera, o demasiada humedad en verano, que impide que la uva madure correctamente, resultando en vinos desequilibrados.

¿ Cuando es importante la añada ?

La añada del vino es de suma importancia cuando se trata de las grandes bodegas de Burdeos, Borgoña, Rioja, Ribera del Duero, Alemania y en el norte de Italia, cuyos vinos son muy apreciados y donde no hay dos vendimias iguales, lo que hace muy difícil predecir la calidad hasta el mismo momento de la vendimia. En España nos encontramos con esa situación en el noroeste, siendo el Levante y la región de Valencia, por lo general, más uniforme.

En lo que respecta a los vinos del día a día, los enólogos pueden producir una calidad relativamente constante año tras año, apoyándose en los avances tecnológicos, que les permiten controlar y todo el proceso de elaboración, a lo que se suma la posibilidad de selección de uvas procedentes de diferentes viñedos, para lograr el coupage deseado.

Consecuentemente hay menos variación entre unas añadas y otras. Muchas veces, el productor indica en la etiqueta el periodo ideal en el que el vino debe ser consumido. La calidad de los vinos jóvenes ha mejorado mucho durante la última década. Los consumidores demandan vinos que estén listos tomar y en general no buscan vinos de guarda.

Cuando vayas a comprar una botella de vino y tengas dudas sobre la añada, presta atención a las recomendaciones del elaborador que aparecen en la etiqueta. Si vas a comprar vinos de cierta categoría, lo normal es que haya un profesional probablemente un sommelier o un experto en la materia, para ayudarte. Y un consejo para terminar, cuando se trata de vinos jóvenes y especialmente blancos y rosados pide siempre que te sirvan la última añada.

MARK O’NEILL   http://www.elmundo.es

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Características del vino

Las Características del vino derivada de la uva que se puede disfrutar solo o en compañía de alimentos. Además de tener la función de estimular el apetito, también es encargado de resaltar el sabor de algunos alimentos y agregar un toque de fiesta a la hora del almuerzo o la cena.

En un restaurante es importante que el mesero o el sommelier (experto en vinos) tengan los conocimientos necesarios para hacerle saber al cliente cuaá es el tipo de vino más adecuado a sus alimentos.

La mejor manera de identificar la calidad y sus características del vino es conociendo por separado sus características:

Color

Los vinos son blancos o tintos dependiendo de la calidad de uva, de lo jóvenes que sean y del tiempo en que la piel de la fruta pase en el jugo de uva mientras se fermenta. Mientras los vinos blancos se hacen fermentando el jugo de la uva sin la piel, los vinos rosados se hacen separando la piel apenas comienza la fermentación. En cambio, para los vinos tintos, la piel de la uva permanece en el jugo mientras este se fermenta.

Cuerpo

El cuerpo es la consistencia del vino, es decir, lo denso o líquido que este sea. Es posible determinar la consistencia al girar la copa suavemente. Un vino ligero fluye de forma más rápida que uno con más cuerpo. Esta sensación luego se traduce en la boca de quien lo está bebiendo.

Aroma

Hay una gran cantidad de aromas en los vinos. Los hay frutales, florales o con olor a madera. La clave para apreciar la fragancia de un vino es dejar que respire durante algunos minutos una vez que la botella ha sido abierta.

Sabor

El sabor va desde seco hasta dulce. Un sabor seco se produce cuando se deja una fermentación completa y el dulce al interrumpir el proceso. Dependiendo del sabor del vino se determina en que momento del consumo de alimentos se bebe; antes, durante o después.

Nombre y variedad

Existen tres manera de identificar los vinos: 1) Por el tipo de varietal: nombre de la principal uva utilizada para hacer el vino (Cabernet, Merlot, Sauvignon, etc.). 2) Añada: año de producción, proceso y añejamiento. 3) Denominación de origen: Región geográfica de donde provienen las uvas.

Cosecha

Año en que las uvas para hacer el vino fueron cosechadas. Normalmente, se coloca en la etiqueta para que un conocedor pueda evaluar si se trató de un año con buena cosecha.

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Características del vino joven, crianza, reserva y gran reserva

Tipos de Vinos se dividen en vinos jóvenes, que son los que se embotellan después de la fermentación alcohólica, y los vinos con crianza, que son los que pasan un tiempo en barricas de roble. Tanto los jóvenes como los vinos con crianza pueden ser blancos, rosados y tintos, aunque es más normal que los de crianza sean los tintos.

El tiempo de permanencia de un vino tanto en barrica como en botella, determina que sea Crianza, Reserva o Gran Reserva. El tiempo establecido puede variar según los Consejos Reguladores de las diferentes Denominaciones de Origen.

La crianza en barrica aportará sabores y olores al vino, según el tipo de roble (normalmente francés y americano), según el nivel de tostado que se le haya dado a la madera y según la edad de la barrica. En ellas se sucederán una serie de procesos físico–químicos que irán “envejeciendo” el vino, estabilizando su color y enriqueciendo sus aromas.

Características del vino según su crianza

Según el tiempo de envejecimiento de los vinos en barrica y en botella, los vinos tintos se pueden clasificar en jóvenes, semi-crianza, crianza, reserva y gran reserva:

Joven o del año

También conocido como vino cosechero, no ha pasado ningún tiempo en la barrica o no el suficiente para ser considerado “crianza”. Se comercializa en su primer o segundo año de vida, no es necesario almacenarlo mucho tiempo y, en general, se caracteriza por mantener sus propiedades durante unos dos años como máximo.

Semi-crianza o Roble

Es el vino que ha pasado menos de seis meses en la barrica, pero sin llegar a los periodos de crianza de los distintos consejos reguladores. Una de las características más relevante de los vinos semi-crianza, es que tiene una vida un poco más larga que la de los vinos jóvenes.

Crianza

Se comercializa en su tercer año de vida, después de pasar al menos un año en barrica, en el caso de los tintos. El resto del tiempo envejece en botella antes de ser etiquetado. Estos vinos pueden aguantar de cinco a diez años de vida, en función de las condiciones de almacenaje.

Reserva

El vino “Reserva” ha sido sometido al menos a tres años completos de envejecimiento, aunque el periodo mínimo de permanencia en barrica coincide con el de crianza: un año.

Gran reserva

A esta categoría solo llegan las cosechas excepcionales, se caracteriza porque para su elaboración es necesaria uva de gran calidad. Se suelen etiquetar después de permanecer como mínimo dos años en barrica y tres en botella. Es decir, el vino gran reserva necesita envejecer al menos cinco años.

Cada vez más bodegas renuncian a etiquetar los tipos de vinos como jóvenes, crianzas o reservas porque dan prioridad a los tiempos que necesita el vino y no a los tiempos que marcan las leyes.

Anna Vicens https://www.grosmercat.es

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Características de un buen vino tinto

Si bien hay muchas personas que afirman que no hay buenos ni malos vinos pues todo depende de lo que a nosotros nos guste. Sin embargo sí existen determinadas características que nos pueden ayudar a determinar si un vino tinto es bueno. Los vinos tintos tienen cinco características básicas: dulzura, acidez, taninos, fruta y cuerpo. A continuación ampliamos cuáles son las características de un buen vino tinto 

Características del vino tinto de calidad

La dulzura o nivel de sequedad en un vino está determinada por el azúcar residual que queda después de la fermentación.

Esta característica la puedes percibir a la vista en los bordes de la copa de vino: entre más dulce es más viscoso. Al gusto se percibe en la punta de la lengua como una ligera agitación que pasará a ser una textura oleaginosa en el centro de la lengua.

La acidez está determinada por las condiciones climáticas de la zona donde se sembró la vid. Esto puede variar de un año al otro haciendo al mismo vino, pero de una diferente cosecha más o menos ácido.

Entre más acidez presente, será un vino más ligero, ahora si prefieres un vino con más cuerpo, un vino con poca acidez es ideal. Se percibe en la punta y en los costados de la lengua como un ligero cosquilleo. Así mismo, la cavidad de la boca se siente húmeda, como al morder una manzana.

Fruta y cuerpo

Algo muy característico de los vinos es que, si bien son hechos de uva presentan gusto a diferentes frutas como fresas, cerezas o moras. Esto lo determina el tipo de uva con la cual se elabora cada vino, pudiendo diferenciarse la varietal de uva elegida.

El cuerpo de un vino tinto depende fundamentalmente de tres factores que son la varietal de la que está hecho, su nivel de alcohol y el proceso de elaboración. Para determinar el cuerpo del vino puedes mirarlo a través de la copa y ver su mayor o menor transparencia.

Entre más viscoso sea tiene un mayor volumen de alcohol. Al paladar determinará el tiempo que el sabor se queda en la boca, con lo que un buen vino tinto deberá dejar su sabor por más de 30 segundos una vez pasa a la garganta.

ANTONIA TAPIA  http://www.vix.com

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¿Qué vino beben los carnívoros?

Esta semana voy a hablar del Vino y carne qué  maridan bien con diferentes cortes y tipos de carne. En Valencia encontramos muy buenos restaurantes especializados en carnes y que merece la pena descubrir. Un ejemplo es Meat Market, el último con el que he colaborado ayudándoles a seleccionar los vinos para su menú degustación.

El sabor y la textura de la carne de vacuno varían dependiendo de la edad del animal, el tipo de corte, el tiempo de envejecimiento y de cómo se cocina. Como regla general en el maridaje, lo más importante es combinar bien la intensidad de los sabores.

El Steak Tartare es un plato en el vamos a encontrar una interesante variedad de texturas y sabores; Especias, notas picantes entrelazadas con notas dulces, y un alto nivel de umami, hacen de este plato un bocado suculento. Es importante que para maridar este plato elijamos un vino que no domine el paladar.

En este caso optaría por un Pinot Noir de Languedoc, un tinto ligero y elegante, pero igualmente funcionarían muy bien un Champagne o un buen Cava.

Los cortes más grasos, tienen sabores intensos y requieren de un vino con más cuerpo y con un tanino potente que contrarreste y devuelva el equilibrio al paladar. Para estos casos pensaría en un Shiraz Australiano con tiempo en barrica, o un Malbec Argentino con mucho cuerpo.

La carne de ternera es más suave que la de vaca vieja, cuyos sabores y texturas son mucho más complejos. Por tanto, el vino adecuado en cada caso es diferente. Para una ternera pensaríamos en un vino tinto con carácter frutal como un Rioja joveno un Primitivo del sur de Italia. Para una vaca vieja buscaríamos más estructura, como la que nos daría un buen vino de Toro.

¿Cómo te gusta la carne?

Poco hecha, al punto, muy hecha; La carne poco hecha tiene un alto contenido de sangre y esto hace que las papilas gustativas se saturen y por ello es recomendable acompañarla de un vino con altos niveles tánicos y una buena acidez, por ejemplo, un Cabernet Sauvignon Chileno. Si prefieres la carne un poquito más hecha, entonces es mejor pensar en un Garnacha que marida mejor con los sabores caramelizados que poco a poco adquiere la carne cuando se cocina lentamente en las brasas de carbón.

Las hamburguesas por lo general maridan muy bien con vino tinto. Todo dependerá de cómo esté sazonada la carne, pero casi seguro que acertamos con un tinto con estructura media y buena acidez que contrarreste las grasas de la carne y se complemente con los sabores dulces de las salsas de ketchup o barbacoa. Entre mis recomendaciones barajaría un Zinfandel de California o un Shiraz sudafricano y también un Garnacha de Calatayud.

Si eres de los que acompañas la carne con salsas tipo Chimichurri, entonces necesitas un vino con algo más de estructura como por ejemplo un Carmenere Chileno o un Bobal de Utiel Requena que consigan sobreponerse a la intensidad de sabores que aportan este tipo de salsas.

Hay múltiples combinaciones con las que disfrutar, no te limites a mis sugerencias, prueba y descúbrelas tú mismo…

MARK O’NEILL http://www.elmundo.es

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Vinos tintos para tomar fríos

Esta semana ha sido muy calurosa y, para los amantes de los vinos tintos, se nos plantea una pregunta elemental, ¿qué vinos tintos se pueden refrescar sin que esto distorsione o perjudique su sabor? El vino y temperatura es una combinación perfecta.

El vino y temperatura

La temperatura es un factor determinante en la cata. Para entender mejor su importancia pensemos, por ejemplo, en la cerveza, ¿fría o a temperatura ambiente? Lo mismo si tomamos un refresco ¿con o sin hielo? Seguro que tú lo tienes claro.

En cuanto al vino, es quizás algo más confuso y, muchas veces, recurrimos a guías o notas indicativas en la contra etiqueta, que nos den una idea de la temperatura ideal en cada caso. Un factor importante a tener en cuenta es la temperatura ambiente. No servirás igual un vino en una terraza un día de verano, que frente a la chimenea en invierno.

No todos los vinos tintos pueden servirse fríos

Es cierto que, no todos los vinos tintos pueden servirse fríos, ya que en estas condiciones, es muy probable que los taninos cobren protagonismo y tengamos más sensación de astringencia. Paralelamente, la sensación de fruta en boca se reduce considerablemente.

Así que, para algunos tintos estas condiciones son nefastas, mientras que para otros, son una ventaja evidente; Es el caso de vinos con una tanicidad moderada, como puede ser el caso de un Pinot Noir de Nueva Zelanda o un vino tinto típico del sur de Francia, cuyos sabores se benefician de estas temperaturas más frescas.

En concreto la Pinot Noir es una variedad que agradece que la refresquen para abrirse a un paladar lleno de frutas rojas, que lejos de saturar, son jugosas e invitan a un segundo trago.

Otra de las variedades que disfrutar fresca es la Garnacha o también denominada Grenache, muy recomendable para maridar con carnes en esta época en la que triunfa la barbacoa.

La temperatura más adecuada

La clave para poder decidir sobre la temperatura más adecuada, es la estructura del vino en cuestión. Piensa siempre que los vinos que más ganan cuando los enfriamos son los jóvenes.

Otro factor a tener en cuenta es la graduación alcohólica. Si servimos el vino fresquito, le otorgamos más ligereza y una sensación menos alcohólica.

Como enfriar correctamente un vino. Una forma sencilla y rápida es usando la típica cubitera con hielo, agua y un puñado de sal gorda. Sumerge la botella durante 10 minutos y lo tendrás rápidamente atemperado pero, cuidado con pasarse de tiempo, demasiado frío desvirtúa y apaga, no sólo los aromas, sino también el paladar.

Un Rioja joven, un Beaujolais francés, un Chianti italiano, o un Sangiovese, caracterizado precisamente este por su alta acidez, son también vinos recomendables para disfrutar frescos. Olvídate de vinos con mucho cuerpo y alta graduación como pueden ser los Shiraz australianos o el Cabernet SauvignonCaliforniano, estos, resérvalos mejor para cuando baje el mercurio.

Como todo en esta vida, es cuestión de experimentar e ir probando como te gusta más el vino en cuestión pero, con estas pautas, te resultará más sencillo saber que la temperatura ideal para cada vino y cada momento….

MARK O’NEILL http://www.elmundo.es

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¿Qué son los vinos naturales?

La demanda de ‘vinos naturales

La demanda de ‘vinos naturales‘ sigue creciendo en todo el mundo. Cada vez es más habitual encontrar referencias a vinos naturales en prensa, blogs o en las cartas de los restaurantes y bares de vinos. Sin embargo, no hay una definición clara de que es un vino natural, y ésta, queda abierta a la interpretación del enólogo.

Para mí, un vino natural es un vino resultado de una agricultura respetuosa con el medio ambiente, auténtico, con personalidad, que expresa fielmente las características de un suelo y un clima determinados. Es, en este tipo de vinos, donde el enólogo es capaz de mostrar la mejor versión de un terroir determinado.

«Vinos Naturales» incluye, vinos ecológicos, orgánicos y biodinámicos

El término «Vinos Naturales» incluye, vinos ecológicos, orgánicos y biodinámicos, pero los vinos naturales no requieren de una calificación oficial para ser considerados naturales. Una de las razones que ha impulsado el crecimiento de la demanda de «vinos naturales» es, que los aficionados al mundo del vino buscan cada vez más la originalidad, evitando los vinos de corte estandarizado.

Muchas bodegas se ciñen a las tendencias comerciales replicando estilos de vino que ya funcionan. Esto es comprensible y tiene un claro sentido comercial, sin embargo, es importante no descuidar la búsqueda de la tipicidad como elemento diferenciador y que aporta valor a la elaboración.

La popularidad de los vinos naturales es también resultado de las tendencias del mercado, y si el incremento de la demanda nos facilita el acceso a vinos con personalidad y calidad a precios razonables, bienvenida sea esta tendencia, que espero sea cada vez más popular…..

MARK O’NEILL  http://www.elmundo.es

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¿Qué nos dice la etiqueta del vino?

La etiqueta del vino

La etiqueta del vino en una botella es como la portada de un libro y debería ser un avance de su contenido: un clásico, un thriller, una historia romántica, una novela de caballerías…

El productor decide no solo sobre el estilo de vino que desea elaborar, sino también el tipo de etiquetado con el que quiere presentarlo. Ser capaz de expresar en la etiqueta el tipo de vino que representa, es una tarea complicada y requiere un entendimiento profundo del público con el que se quiere conectar.

¿A qué elementos debemos prestar atención? La ley obliga a que la etiqueta del vino muestre el contenido alcohólico, que para los denominados vinos tranquilos, oscila entre los 8-15%vol.; Además, debe incluir el nombre del productor, el origen del vino, y el volumen del contenido, que en general para una botella de vino es de 75cl. Toda esta información debería plasmarse en la etiqueta principal, que por lógica debería ser la frontal.

La contra-etiqueta del vino

La contra-etiqueta del vino es el espacio donde se suelen encontrar referencias sobre el tipo de elaboración, las variedades utilizadas, la añada, la historia de la marca o de la bodega, si el vino es orgánico y cualquier otra información que el productor considere relevante.

La añada se refiere al año en el que se han cultivado las uvas y es importante, porque dependiendo del origen, la calidad puede variar mucho de un año a otro. Hay aplicaciones de teléfono móvil bastante útiles, a las que puedes recurrir en caso de duda, y aunque no te puedes creer todo al 100%, puede ser una guía.

Cuando se trate de vinos jóvenes, independientemente de la procedencia, elige la última añada. La mayoría de los vinos se conciben para un consumo inmediato y no mejoran con el tiempo.

El nivel de alcohol es importante porque nos adelanta si se trata de un vino con cuerpo o si es un vino ligero. La mayoría de los vinos tienen entre 12% y 13.5% de graduación alcohólica. Normalmente los vinos procedentes de regiones cálidas suelen tener una graduación más alta que los de zonas frías.

La marca

La marca. Hay unas cuantas marcas de vino que han logrado hacerse con cierta popularidad y son inmediatamente reconocibles. Las etiquetas del vino muchas veces incluyen términos como QuintaBodegaCastilloChateauDomaine … refiriéndose a su origen. En otro artículo entraremos a hablar más a fondo de estos términos y en qué se diferencian unos de otros.

El varietal. Cada persona tiene sus preferidos, y por medio de los varietales podemos descubrir similitudes y diferencias en las distintas zonas de producción. Si te gusta la Garnacha española es muy probable que te guste la del sur de Francia. En ocasiones en la etiqueta no hace referencia un varietal, pero sí a una zona como por ejemplo, RiojaBordeaux Chablis. Si este es el caso, tenemos que profundizar un poco en la cultura del vino y es necesario saber que, por ejemplo, si se trata de un Chablis, hablaremos irremediablemente de un Chardonnay; Si es un Rioja, hablamos de Tempranillo y si es un Bordeaux, es Cabernet Sauvignon o Merlot.

Cuando vamos a comprar un vino, la mayoría de las veces no tenemos claro lo que buscamos. Dependiendo de la ocasión elegimos uno u otro. Insisto, déjate llevar por aquello que te llama más la atención, prueba y desarrolla tu paladar para ir descubriendo vinos increíbles con los que disfrutar..

MARK O’NEILL  http://www.elmundo.es

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Un vino para cada ocasión

El origen, varietal o forma de elaboración, hacen del vino un mundo realmente fascinante. Desde los grandes clásicos, hasta los vinos de diario, siempre hay un vino perfecto para cualquier ocasión para disfrutar el vino.

la ocasión muchas veces marca que tipo de vino que será el adecuado

Es de suponer, que si estás leyendo este artículo, es porque de alguna forma el mundo del vino te interesa. En ese caso, puede que también te interese saber, que la ocasión muchas veces marca que tipo de vino que será el adecuado. A veces un Rioja joven puede ser mejor opción que un Vega Sicilia, y eso no se debe a que uno sea mejor que otro en cuanto a estructura, elaboración o matices, pero dada la ocasión, será más adecuado…

Puede que con tus mejores intenciones buscaras algo especial para disfrutar el vino, pero no te paraste a pensar si era el ideal para esa ocasión. Quizás hubieras triunfado con un vino más sencillo, joven y con mucha fruta.

Para un enólogo hacer un vino con una buena carga de fruta, accesible a todos los paladares y de corte popular, puede ser bastante más complicado de lo que parece. La madera bien utilizada es una aliada que nos ayuda a redondear matizar y dar riqueza al vino, el no contar con este elemento reduce las opciones del enólogo que sólo cuenta con su pericia y la pureza y calidad de la fruta.

¿Cómo sabes que vino es el adecuado en cada ocasión?

¿Cómo sabes que vino es el adecuado en cada ocasión? Por poner un símil, piensa en tu selección de vinos como si fuera tu colección de LPs. Cada momento y compañía te pide un tipo de música, que puede variar desde Bach a Nirvana pasando por el Jazz. Pues, con el vino es un poco lo mismo, valora la situación, si es algo informal, social, la cantidad de gente que acude, y con qué crees que se encontrarán mas cómodos…

MARK O’NEILL http://www.elmundo.es

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4 situaciones que pueden modificar el sabor del vino

Sabor del vino puede gustarnos más (o menos) según en qué copa lo bebamos, en dónde y con quiénes. Es decir, su sabor no siempre será el mismo y depende de varios factores que podrían alterarlo. A continuación, algunos de los más curiosos.

La forma de la copa

“La forma y el tamaño de la copa afectan como percibimos el sabor y los aromas del vino”, explica Martín Bruno, sommelier y brand ambassador de Cafayate-Bodegas Etchart. Por eso podemos ver, en los restaurants que le dan mucha importancia al vino, que hay casi tantas copas como varietales.

Por supuesto, no hace falta tener en casa una enorme variedad de copas, pero lo más importante, según el experto, es que para vinos complejos la copa tenga el cáliz (donde se deposita el vino) de buen tamaño, “ya que los aromas del vino están formados por compuestos volátiles, que necesitan espacio para ‘abrirse'”.

Además, conviene evitar copas de vidrio muy grueso o de colores, ya que alterarían la percepción del sabor, la textura y el color del vino.

Viajar en avión

Las papilas gustativas y el sentido del olfato son las primeras cosas que desaparecen a alrededor de 10 mil metros de altura. Por eso, nuestra percepción de los sabores es menor cuando estamos dentro de una cabina presurizada.

“El 80% de lo que la gente percibe como sabor, es en realidad olor. Es necesario que evaporemos la mucosidad nasal para oler, pero en las cabinas presurizadas nuestros receptores olfativos no funcionan bien y el efecto hace que nuestra copa de vino no se exprese como en tierra”, cuenta Rodrigo Kohn, head sommelier.

Es probable que percibamos los aromas un poco más apagados y los taninos un poco más astringentes, según Bruno, quien recomienda beber a bordo vinos bien expresivos, aromáticos y suaves, para que se puedan apreciar mejor. Otra buena opción son los vinos espumosos.

El precio

Investigadores de la Escuela de Negocios de la Universidad de Stanford y del Instituto de Tecnología, ambos en California EEUU, hallaron que si a una persona se le dice que está probando dos vinos diferentes, y que uno cuesta $5 y el otro $45 (aunque en realidad se trate del mismo vino), el sujeto evaluará como mejor y más sabroso el ejemplar más caro.

Resulta que la parte del cerebro que experimenta placer se vuelve más activa cuando el bebedor piensa que está disfrutando de la cosecha más costosa, según explicaron los investigadores. “El precio no sólo infiere en la calidad, sino que realmente puede afectarla”, explica en el sitio, Stanford Business, Baba Shiv, profesor de Marketing y coautor del estudio.

El entorno en el que bebemos vino

A la hora de catar un vino, la música ambiente impactaría en el sabor y en el disfrute del mismo, datos que arrojó un estudio de 2015, llevado a cabo por Charles Spence, profesor de psicología experimental en la Universidad de Oxford.

Resulta que la música influiría en la percepción que tiene el bebedor de la acidez, la dulzura, la astringencia y la duración del vino. Y también cualquier cambio en el estado de ánimo o estado emocional de la persona que escucha la música, influiría en la percepción de gusto y en el aroma de la bebida.

En cuanto al ámbito profesional, el entorno es fundamental. Para una cata técnica se recomienda hacerlo en un lugar tranquilo, sin aromas que distraigan y con luz natural. “No es lo mismo probar un vino en un lugar donde estamos cómodos y están dadas las condiciones para concentrarnos, que en un sitio donde hay mucha gente, ruido, mala iluminación y olor a comida”, aclara Bruno.

Y también con quiénes bebemos vino, tendría un gran impacto en nuestra percepción del sabor del vino y Rodrigo Kohn lo manifiesta con una anécdota personal: “Un comensal venia junto a su pareja todos los sábados y pedía el mismo vino de la región de Borgoña. Siempre me comentaban lo maravilloso de esa región y de los momentos felices que pasaron allí. Por eso, escogían ese vino. La pareja dejó de venir por un tiempo, Hasta que un día nos visitó el señor, pero estaba solo, seleccionó el mismo vino y me confesó, entre lágrimas, que ya no sentía lo maravilloso del vino sin ella”.

Pilar Tapia LA NACION 

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¿Guardas el vino en la puerta de la nevera?

La temperatura del  vino en la nevera tiene una influencia capital en como lo acabamos percibiendo, unos cuantos grados de más o de menos, pueden desvirtuar o acentuar sus características organolépticas.

Si hablamos de un electrodoméstico convencional, en el cual refrigeramos alimentos y otras bebidas, la misión se pone difícil. La parte inferior de una nevera suele ser más fresca, así como las partes posteriores, por lo que se puede usar para blancos y rosados.

La temperatura de estos aparatos oscila entre los 2º C y los 5º C aunque enfriar el vino en la nevera es más lento que hacerlo en un recipiente que contenga agua y hielo. Especialmente en verano me gusta dejar los tintos 20 minutos en la nevera antes de abrirlos, es un tiempo estimado y dependerá de la temperatura de cada aparato.

Con la premisa de que a mayor complejidad y envejecimiento más elevada debe ser la temperatura de servicio, vamos a aprovechar esta pregunta para hacer un repaso:

La temperatura del  vino en la nevera
Blancos
jóvenes: 4-8º C, crianza: 8-10º C
Rosados: 4-8º C
Tintos
Jóvenes: 12-14º C, crianza: 14-19º C, reserva o gran reserva: 16-19º C

 

 

 

 

 

 

 

Espumosos: 4-8º C

 

Finos y manzanillas: 4-8º C
Vinos dulces: 4-12º C

 

FERRAN CENTELLES http://www.lavanguardia.com

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