Un tipo de Vino para cada Comida

Los productos

La tendencia gustativa del plato y la forma de cocinarlo es lo que se suele tener en cuenta a la hora de hacer maridajes.(La tendencia y maridajes).Si el producto se cocina puro, es decir, a la plancha y con pocos ingredientes adicionales, será más fácil encontrarle el tipo de vino adecuado pues se identificaran bien los aromas dominantes del plato.

Cuanto más fresco sea el producto, más joven puede ser el vino, en cambio los productos madurados combinaran mejor con vinos más viejos o con barrica.

Los productos más crudos armonizan con vinos menos alcohólicos mientras que las largas cocciones aguantan mejor los vinos con más alcohol.

Los productos salados

Empecemos por el salado. El salado es una sensación gustativa fundamental que se percibe, bien por la cantidad de sal en el alimento, bien por su tiempo de curación.

La sal es un enemigo del amargor y del tanino. Si el producto tiene un punto elevado de sal, deberemos buscar un tipo de vino blanco ácido, porque sal y acidez se realzaran, como por ejemplo el marisco con el vino blanco. También le acompañaría bien un vino tinto poco tánico o un espumoso, pues el carbónico refuerza la salinidad.

Los productos grasos

Para acompañar alimentos grasos el vino deberá tener taninos porque dan rugosidad y rusticidad al gusto y la saliva se coagula. Así podremos acompañar un guiso de carne roja de larga cocción con un vino estructurado.

En el caso que la untuosidad nos venga por una ensalada con aceite de oliva, deberemos hacer la contraposición con la acidez o la efervescencia y no con el tanino, y buscar un tipo de vino blanco ácido o un cava pues ayudaran a salivar y la saliva emulsionará la grasa del paladar y diluirá la sensación grasa.

Los productos ácidos

Si la tendencia ácida de la comida es elevada puede desequilibrar el maridaje. Por este motivo, algunos platos como las ensaladas, los cítricos, los platos a base de tomate, de vinagre y con aliños de limón pueden funcionar mal con la mayoría de los tipos de vinos.

Le podría ir bien una bebida amarga, pues el ácido realza el amargor, aunque lo ideal sería un vino con alta acidez, afrutado y persistente o buscar un contraste con vinos dulces.

Los productos amargos

Con la comida de tendencia amarga como serían alimentos cocidos a la parrilla, endivias, espárragos o alcachofas, por ejemplo, le acompañará bien un vino blanco dulzón, pues el dulzor suprime el amargor, o vinos de moderada efervescencia, o vinos secos tipo jerez.

Los productos picantes

Los platos picantes requerirán menos temperatura de lo habitual, pues a temperaturas más bajas, más sensación refrescante.

Los productos especiados

La comida especiada maridará con vinos blancos ácidos, refrescantes y afrutados para limpiar el paladar o ligeramente dulces.

Los productos ahumados

Los  con un tipo de vino altamente aromáticos, blancos con madera o tintos especiados.

Los productos dulces

Con los alimentos dulces necesitaremos concordancia porque la sensación dulce es poderosa. El grado de dulzor de la comida debe armonizar con el grado de dulzor del vino, teniendo en cuenta que los vinos alemanes tienen un azúcar menos consistente por la acidez.

La experiencia ha demostrado que puede existir el maridaje perfecto, pero en ningún caso es el único, pues el maridaje aparte de ser subjetivo es libre y tiene muchas posibilidades.

La elección de un vino es importante según los alimentos a servir, del alimento más dulce al más salado es necesario un tipo de vino diferente para cada comida

Anna Vicens

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Vinos para acompañar setas

Con las humedades, las lluvias y la llegada del otoño, la naturaleza nos regala muchos frutos de temporada. Es el momento perfecto, si el tiempo nos lo permite, para degustar uno de los productos más valorados por los amantes de la buena gastronomía, las setas. (Vinos y setas)

las setas

Las formas de cocinarlas son múltiples y variadas y en función de éstas escogeremos los vinos más apropiados para acompañar las setas. También tendremos en cuenta si las servimos como plato principal o como complemento. Suelen acompañar principalmente carnes guisadas.

Las setas presentan un sinfín de texturas, de sabores y de aromas, igual que los vinos, por lo que será importante tener en cuenta que ninguno de los dos, ni las setas ni el vino, destaque por encima del otro.

El aroma

El aroma de las setas se relaciona directamente con el de su hábitat, el humus y la descomposición de la materia orgánica en el sotobosque. En el vino, estas moléculas aromáticas aparecen cuando ha sido criado en barrica. Es un conjunto de aromas terciarios de los más reconocidos en los descriptores de cata…

Anna Vicens

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Maridando quesos y vinos 2

Continuamos con la selección de vinos y quesos para poder ofrecer un buen maridaje y hacer que nuestro cliente disfrute al máximo con su combinación…Los quesos y los vinos

Gorgonzola. 

Este queso italiano, graso y dulzón, será un placer si se acompaña con una copa de vino blanco semidulce de Riesling o con un vino blanco que contenga esta variedad de uva.

Gouda.

De origen holandés, un queso amarillento y popular en todo el mundo que puede acompañar perfectamente el vino tinto Rocablanca DO Montsant. La textura firme del queso y su poco añejamiento, por lo general, se equilibrará en la boca con la sensación sedosa del vino.

Gruyere. 

El protagonista indiscutible de la fondue es este queso suizo, muy apreciado por su aroma sutil y delicado. Se puede expresar muy bien con  un vino blanco semidulce de Riesling, pero los amantes del tinto lo disfrutaran mejor con un tempranillo joven, como por ejemplo el Condado de Ovante Joven DOC Rioja.

Idiazábal.

Un extraordinario queso elaborado en País Vasco y Navarra. Por su textura firme y una cierta granulosidad es ideal para combinar con vinos tintos con cuerpo, como por ejemplo el Conde de Iznar Reserva DO Ribera del Duero.

Mahón. 

Los vinos blancos jóvenes, ligeros y afrutados, serán una combinación fantástica, como por ejemplo con el albariño Frailes do Mar DO Rias Baixas. 

Manchego. 

Su aroma láctico, intenso y persistente evoluciona hacia matices picantes en los de más curación. Algo ácido, es un queso fuerte y muy sabroso que acompañará perfectamente un vino tinto de tempranillo con crianza, Señorío de Erves Crianza DOC Rioja.

Mozzarella. 

Queso fresco y graso, de pasta blanda y elástica, y nos sorprenderá la combinación con una copa de chianti joven.

Parmesano. 

Este queso con el Eternium Chardonnay Barrica DOPenedes se disfrutará, sin duda.

Provolone. 

Es la mozzarella secada al aire, por lo que su pasta es semidura. De textura fibrosa, se puede presentar algo picante o con especies. Si a la mozzarella la hemos aparejado con el chianti joven, la pareja del  provolone puede ser un chianti riserva de taninos presentes.

Roncal.

Un vino de potentes taninos como el Ciutat Vella DOQ Priorat hará equipo con este queso de Navarra. La combinación será deliciosa.

Roquefort.

Estupenda combinación con un vino dulce de cosecha tardía. 

Stilton:

Excelente con un Oporto.

Tetilla de Galicia.

Como con el Mahón, un vino blanco como el palomino  Brisas do Mar DO Ribeiro, será una combinación fantástica.

Zamorano.

Combinan perfectamente con los vinos tintos con cuerpo como el Conde Iznar DO Toro, por equilibrar la grasa del queso y acompañar su aroma intenso y persistente.

Los quesos y los vinos se combinan muy bien pero hay que poner atención en si son suaves o fuertes. El queso y el vino se asemejan en que son alimentos fermentados, que pueden conservarse por largo tiempo, y que pueden ofrecer gran variedad de sabores y aromas.

Anna Vicens

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Maridando quesos y vinos 1

Los vinos y los quesos. Un buen surtido de quesos puede ser una perfecta opción, no solo para ofrecer a nuestros clientes como aperitivo o para postre, sino incluso para toda una comida. El problema muchas veces se presenta cuando los queremos acompañar con una copa de vino. ¿Cuáles son los vinos que mejor acompañan a los quesos?

Para poder ofrecer una buena combinación de texturas y sabores, les proponemos algunas combinaciones:

Brie

Este queso de pasta blanda le iría bien una bebida también delicada, como por ejemplo el champagne Prince d’Amblise blanc de blancs, un maridaje que se fusionará perfectamente en la boca y nos la limpiará gracias a las burbujas. Para los amantes de los tintos, el tinto Eternium Merlot Barrica DO Penedes nos dejará una sensación muy agradable.

Cabrales.

Es un queso con tendencia potente, algo salado y picante  Su textura es suave, y es ideal tanto para untar como para servir en salsas acompañando carnes principalmente. Un vino de licor le puede ir muy bien, tipo Oporto o un vino dulce de Pedro Ximenez.

Camembert.

De leche cruda de vaca, se presenta suave sólo en textura, por su pasta flexible y cremosa, pues este queso una vez madurado suele ser de sabor intenso. El buen Camembert posee un aroma puro y un pronunciado toque a hierbas frescas. Puede armonizar un buen vino blanco como nuestro Eternium Chardonnay Barrica DO Penedes o el Eternium Cabernet Sauvignon para una combinación de impacto.

Cheddar.

Es un queso duro, de pasta firme, lisa y cerosa. El aroma varía en intensidad de suave a fuerte, según su edad, que suele ir desde los tres meses, hasta los doce o incluso más. Puede armonizarse con un voluptuoso Condado de Ovante Crianza DO Rioja, aunque el Merlot y el Cabernet Sauvignon citados anteriormente pueden ser acompañantes perfectos para este queso. Para los amantes del vino blanco, una buena armonía sería con un vino blanco afrutado y ligero como el Conde de Iznar blanco DO Rueda.

Feta.

Un queso muy popular en Grecia que lo solemos utilizar aquí para condimentar ensaladas en porciones pequeñas y rectangulares. Su consistencia es sólida aunque flexible, y con pequeñas grietas. Por su suavidad tanto en aromas como en textura casa a la perfección con los vinos tintos ligeros como el Rocablanca DO Montsant y también con algún vino blanco afrutado, por ejemplo con la Garnacha Blanca, el Rocablanca DO Terra alta.

 

De Cabra.

Un queso no muy duro que se ablanda y se funde cuando se calienta. Los más firmes con corteza se hornean a veces para obtener un queso templado y poderlo untar. Por su suavidad se entenderá a la perfección con un vino blanco de Gewurztraminer o con un tinto suave tipo Pinot Noir.

 

Emmental.

Es un queso de textura más bien dura, pero de fácil corte. Su sabor y aroma, que nos puede recordar algún fruto seco, es de intensidad moderada, por ello el vino tinto joven Viñalón shiraz VT Castilla puede ser su pareja gastronómica.

Anna Vicens

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¡Prepárate para el invierno con una original receta de vino caliente especiado!

Es probable que con la llegada del invierno no te apetezcan demasiado las combinaciones que tienen que ver con cócteles helados. Sin embargo, si copias las tradiciones del Centro de Europa descubrirás un montón de tragos que se toman calientes y que sientan muy bien. Hoy te vamos a hablar de una receta de vino caliente especiado que te encantará.

Ingredientes:
  • 1 botella de vino tinto
  • ¼ taza de miel
  • 2 tazas de sidra
  • ¼ taza de licor de naranja
  • 1 naranja en trozos
  • 4 clavos
  • 4 barritas de canela
  • Anises, naranjas, limones o canela en trozos para decorar
Preparación:

Para preparar este delicioso vino especiado tienes que poner todos los ingredientes, a excepción de los que sirven para decorar en una olla a fuego alto. En cuanto marque punto de ebullición le bajas el fuego y añades todo lo demás, dejándolo allí por unos 10 minutos. Al terminar, tendrás listo tu vino que te aconsejamos servir y tomar directamente a esa temperatura.

vino especiado
  En caso de que te vayas a tomar el vino especiado más adelante, deberías saber que si no está caliente no tendrá el mismo sabor. Te recomendamos dejarlo tapado en la olla y volver a calentarlo en el momento en el que quieras servirlo. Las copas en las que lo eches pueden ser de cualquier tipo, aunque se recomiendan vasos anchos para que puedas colocar en ellos todos los ingredientes decorativos.

Aunque habitualmente el vino se toma bien fresquito, conocer algunas recetas de vino caliente para ponerlas en práctica cuando bajan las temperaturas es algo realmente ideal para disfrutar al máximo del vino en esta temporada helada. Y si tienes ganas de más ideas como ésta, no dejes de probar otra variante: Glühwein, el delicioso vino caliente.

CRISTINA TORRES

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recetas para preparar sangría

La sangría de vino es la bebida ideal para disfrutar con tus amigos en verano, es muy fácil de preparar, fresca y deliciosa. Con una base de vino y frutas, en tan solo algunos minutos y con un poco de imaginación, puedes deslumbrar a tus invitados con cualquiera de estas 3 recetas para preparar sangría.

Esta bebida de raíces españolas, generalmente a base de vino tinto, aunque también es posible utilizar vino blanco o rosado, frutas estacionales y agua mineral gasificada o gaseosas de sabores cítricos, generalmente de lima-limón o naranja.

Es similar al clericot del río de la Plata y al igual que este, en algunas ocasiones, también se puede utilizar otro tipo de bebidas alcohólicas con mayor graduación de alcohol para incrementar un poco su contenido alcohólico y darle más fuerza.

Aclaramos antes que a veces es difícil conseguir ginger ale (o refresco de jengibre), pero que este ingrediente puede sustituirse también por otro tipo de refresco similar.

Sangría de vino multifrutal

También conocida como la sangría súper frutal, obviamente se caracteriza por un alto contenido de frutas y sus distintos sabores con la textura y el exquisito aroma del vino. En cuanto a éste último, el vino puede ser blanco o el tradicional tinto, pero si quieres darle un toque más original y resaltar los colores de las frutas, te recomiendo utilizar un buen vino blanco.

Ingredientes:

1 botella de vino blanco, 1 limón cortado en rodajas, 1 naranja cortada en rodajas, 1 lima cortada en rodajas, 1 durazno cortado en gajos, 125 gr. de frutillas cortadas en rodajas, 1/2 taza de gaseosa de sabor limón, 100 gr. de azúcar, 2 shots de brandy con sabor a durazno o a fresas, 2 tazas ginger ale, 1 lata de ananá o piñas en almíbar (opcional).

Elaboración:

  1. En una jarra grande, vertimos todo el contenido de la botella de vino y agregamos el limón, la naranja y la lima procurando quitar todas las semillas que sean posibles.
  2. Revolvemos con una cuchara larga y añadimos las rodajas de durazno, las frutillas y el brandy junto con el azúcar y la gaseosa.
  3. Dejamos reposar durante unos minutos en la heladera para que se encuentre bien fría al momento de servirse.
  4. Luego de unos 20 o 30 minutos, añadimos el ginger ale y si queremos, también el ananá. Revolvemos y esta listo para servir con algunos cubos de hielo en un vaso largo.

Sangría de vino con frutillas

Tenemos la sangría del amor, ideal para preparar en San Valentín. Tiene un color rojizo, un aroma dulce y un sabor perfecto para la ocasión. El vino indicado para utilizar esta vez, es el rosado aunque también puedes utilizar vino tinto.

Ingredientes:

1 kg. de frutillas o fresas frescas cortadas a la mitad, 100 gr. de azúcar, 1/2 taza de agua, 1 botella de 750 ml. de vino blanco (sauvignon blanc o pinot grigio), 125 gr. de frutillas bien cortadas en pequeños trozos, 1/2 lt. de soda bien fría, 1 naranja cortada en rodajas.

Elaboración:

  1. En una cacerola grande mezclamos las frutillas cortadas a la mitad, el azúcar y el agua, y se pone al fuego revolviendo de modo que el azúcar se disuelva, con lo que se formará un almíbar. Luego retirar del fuego y dejarlo enfriar a temperatura ambiente.
  2. Se pasa la mezcla por un colador, de a poco, para eliminar los sólidos, con lo que se debe obtener alrededor de 3 tazas de líquido. Luego, en una jarra grande se mezcla el líquido con las frutillas cortadas en trozos y con el vino. Se tapa la jarra y se enfría por 24 horas.
  3. Antes de servir, se mezcla la soda revolviendo, y luego se sirve en vasos con las rodajas de naranja.

Sangría de vino con frutos del bosque

La bebida con frutos del bosque tiene el sabor de muchas bayas, tiene un color oscuro y una textura realmente fascinante. El vino perfecto para esta ocasión, es el vino tinto, y se mezcla con varios tipos de bayas, dándole un toque único y natural que provocará que nuestro paladar viaje a lo profundo del valle con sus dulces sabores a frambuesas, moras y arándanos.

Ingredientes:

1 botella de vino tinto

100 gr. de frambuesas, 100 gr. de moras, 100 gr. de arándanos, 100 gr. de frutillas o fresas, 1 botella de ginger ale, 100 gr. de azúcar, 60 ml. de licor de zarzamora.

Elaboración:

  1. En una jarra grande, mezclamos todo el contenido de la botella de vino con todas las bayas, el azúcar y el licor.
  2. Revolvemos bien la mezcla y dejamos reposar en la heladera durante toda la noche.
  3. Por último, añadimos el ginger ale y servimos bien frío…

ROSALÍA SOUZA http://www.vix.com

6 secretos que cambiarán totalmente tu forma de beber vino

Secretos del Vino que cambiarán totalmente tu forma de beber vino

Sabemos que el vino es un asunto serio. Si has escuchado alguna vez a un sommelier estás al tanto de la cantidad de características que se pueden analizar sólo en una copa de vino. Pero a menos que hayas estudiado sobre la temática, es probable que tengas algunas dudas con respecto a los vinos o simplemente te gustaría conocer algunos secretos para hacer que beber un vino sea una experiencia completa y sumamente gratificante. Por eso hoy te contamos 6 consejos de la sommelier Whitney Adams que garantizan los mejores resultados. ¡A por ellos!

1# El corcho es la niñera sofisticada del vino

Whitney asegura que la mejor forma de conservar el vino es utilizando el mismo corcho que trae la botella. Simplemente ajusta el corcho lo más que puedas en la misma botella del vino recién abierto. De allí, a la heladera. Por supuesto, cada vino tendrá un tiempo de conservación distinto pero de seguro podrás disfrutarlo por un par de días más, sin desperdicio y sin gastos extra.

2# Sírvelo de la forma adecuada

El acto de servir el vino parece una mera acción que minimiza la distancia entre tu boca y ese néctar maravilloso. Sin embargo, Whitney afirma que la forma en que se sirve tiene un impacto importante en el sabor que luego experimentarás. Por ejemplo, si llenas la copa hasta el tope puedes apagar su sabor potencial (sobre todo el del vino tinto). La sommelier recomienda llenar la copa a la altura de tres dedos. Esta es la medida óptima para que el vino se airee y luego puedas deleitarte con el máximo de su sabor.

3# Refrigéralo con cuidado

Muchas personas prefieren beber el vino superfrío y, según Whitney, no tienen por qué avergonzarse de ello. (Los amantes del rosado saben a qué nos referimos). Sin embargo, existe una forma mucho más efectiva que colocar hielos dentro del vino: congelarlo en cubeteras. De esta manera, te aseguras de que el vino no estará rebajado y podrás disfrutar de su sabor a pleno.

4# El frío transforma el vino malo… ¡para mejor!

Seamos sinceros, no siempre podemos o queremos comprar un vino extremadamente caro. Para estas ocasiones existe una salvación: servirlo frío. Con este proceso eliminas los sabores indeseados y suavizas aquellas notas demasiado fuertes. En caso de que el frío no mejore la situación, Whitney aconseja mezclarlo con frutas y jugo para transformarlo en un delicioso cóctel.

5# El tamaño de la botella importa

Muchas veces nos vemos tentados de comprar una botella chica porque pensamos que así ahorramos dinero. Whitney asegura que resulta más conveniente comprar siempre las de 1 litro porque de esta forma obtienes más cantidad de vino por un precio menor que si llevaras dos de 750 ml.

6# Cambia las botellas dudosas por recipientes sexies

De acuerdo con Whitney, «la presentación es clave». Ella aconseja colocar el contenido de una botella de dudoso aspecto en botellas o recipientes glamorosos que te estimulen a beberlo con gusto. Eso sí, elige un recipiente por el que pueda ingresar suficiente aire al vino (esto dependerá de qué vino elijas).

Los trucos de Whitney Adams pueden cambiar por completo la experiencia de beber vino. Esperamos que los tengas en cuenta para la próxima vez que vayas a beber este elíxir de los dioses.

AGUSTINA LÓPEZ   http://www.vix.com

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Estas bebidas también sirven para cocinar platos exquisitos

Hoy mientras acompañaba mi cena con una buena copa de vino tinto pensé cuán delicioso resulta este vino no solo con las comidas y alimentos, sino también para preparar distintas recetas. Y es que, aunque no lo creas, existen algunas bebidas  –alcohólicas o no– que los cocineros suelen usar porque destacan el sabor de los alimentos durante el proceso de cocción.

Entre las más populares que también sirven para cocinar platos exquisitosestán los vinos, la cerveza, el brandy nuestro querido café.

Todas ellas le dan un toque especial a las comidas, y en algunos casos hasta convierten una opción normal de todos los días en un gourmet digno del mejor comensal. ¿Que tienes tus dudas? Ya mismo te lo probaré.

¿Cómo usar el vino para hacer platos deliciosos?

El vino es de las bebidas más útiles para preparar platos exquisitos ya que tiene tres modos de usarse:

  • Como ingrediente de adobo: se usa en la maceración de carnes y pescados.
  • Como líquido para cocinar un plato: para hervir un alimento a fuego lento hasta que se reduzca la salsa.
  • Como condimento en un plato acabado: se agrega al plato justo antes de servir.

Su función es mejorar y acentuar el sabor y aroma de los alimentos que se cocinan. Por eso es mejor no emplear muy poco, sería un derroche para nada, ni demasiado, en cuyo caso dominaría al verdadero sabor del plato. Nada de extremos, una medida media bastará para fortalecer el gusto final.

Pollo en salsa de vino tinto

Ingredientes

  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 cucharada de ajo picado
  • 3 libras de mitades pechuga de pollo (sin piel y deshuesadas)
  • 1 cucharada de paprika
  • 1 taza de azúcar moreno
  • 1 taza de vino tinto
  • Sal y pimienta (al gusto)

Preparación

  1. En una sartén grande calienta el aceite a fuego medio-alto. Sofríe el ajo hasta que esté blandito.
  2. Coloca el pollo en la sartén y cocina unos 10 minutos por cada lado hasta que las pechugas no se vean rosadas y se evaporen los jugos.
  3. Escurre el aceite de la sartén. Espolvorea el pollo con la paprika y el azúcar moreno.
  4. Hora de verter el vino tinto alrededor del pollo. Tapa la sartén y cocina a fuego lento de 15 a 20 minutos.
  5. Mientras cocinas, baña el pollo en la salsa de vino. Sazona al gusto con sal y pimienta.

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Ruth Lelyen   http://www.vix.com

¿Por qué el Tempranillo huele a fresas?

El vino es un alimento

Disfrutar de buen vino es uno de los grandes placeres de la vida y además el vino es un alimento . A menudo la gente me pregunta cómo se elige un buen vino. Elegir y saber diferenciar los vinos que realmente merecen la pena a simple vista en un supermercado, o en una tienda especializada, no es tarea fácil; Tampoco ayuda la falsa idea que muchos tienen de pensar que son necesarios ciertos conocimientos para poder hacer la elección correcta.

Artículo publicado  en el New York Times

En un artículo publicado recientemente en el New York Times, el crítico de vino Eric Asimov escribió, “el vino es un alimento”, cuando se refería a la creciente preocupación sobre el origen de los alimentos e ingredientes de la dieta diaria. El consumidor demanda cada vez más información en su búsqueda de unos mayores estándares de calidad.

El vino es un alimento más, en el conjunto una comida o una cena, y así se debería pensar en el momento de la compra.

Los alimentos procesados y producidos industrialmente y que habitualmente compramos en el supermercado, son similares a los vinos de producción industrial que encontramos en las estanterías de las grandes superficies de todo el mundo. Estos, son los vinos que se elaboran con varietales producidos a gran escala y cuyo ensamblaje se asemeja al de una receta.

Si solo bebes este tipo de vinos, producidos a gran escala, nunca sabrás el placer de disfrutar de otro tipo de elaboraciones que te pueden resultar muy interesantes. No hay nada de malo en ello, pero es lo mismo que ocurre si sólo pruebas carnes procesadas, te queda otro mundo por descubrir.

Biológico

En España también se evidencia esta preocupación sobre el origen de nuestros alimentos; nos interesa saber cómo y dónde se criaron los animales cuya carne comemos, además de la clase de aditivos aplicados. Hasta no hace mucho, encontrar un alimento “orgánico” o “biológico”, sólo era posible en mercados tradicionales o tiendas especializadas, mientras que ahora son cada vez más habituales en todo tipo de comercios.

Para identificar aquellos alimentos, vinos, que nos ofrecen un plus de calidad, recurrimos a la información que nos proporciona el etiquetado, por ello, es importante averiguar si las uvas con las que se elabora el vino proceden de viñedos con mínima intervención, libres de químicos.

¿Te imaginas que en la etiqueta de un vino se especificaran los ingredientes al igual que figuran en cualquier otro alimento?

Cuando vas a comprar vino de calidad, los pasos son los mismos que seguirías cuando se tratara de carne, pescado, o bollería. Seguro que tienes un carnicero, un pescadero o un horno de confianza donde acudes a buscar producto de calidad. Pues lo mismo puede pasar con tu tienda de vinos, ya sea esta virtual, o física. El etiquetado y la recomendación del especialista son tus mejores guías.

La magia de un vino no es sólo el vino en sí mismo, sino también el camino que recorres hasta descubrirlo, no hay fronteras.

MARK O’NEILL  http://www.elmundo.es

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¿Qué vino beben los carnívoros?

Esta semana voy a hablar del Vino y carne qué  maridan bien con diferentes cortes y tipos de carne. En Valencia encontramos muy buenos restaurantes especializados en carnes y que merece la pena descubrir. Un ejemplo es Meat Market, el último con el que he colaborado ayudándoles a seleccionar los vinos para su menú degustación.

El sabor y la textura de la carne de vacuno varían dependiendo de la edad del animal, el tipo de corte, el tiempo de envejecimiento y de cómo se cocina. Como regla general en el maridaje, lo más importante es combinar bien la intensidad de los sabores.

El Steak Tartare es un plato en el vamos a encontrar una interesante variedad de texturas y sabores; Especias, notas picantes entrelazadas con notas dulces, y un alto nivel de umami, hacen de este plato un bocado suculento. Es importante que para maridar este plato elijamos un vino que no domine el paladar.

En este caso optaría por un Pinot Noir de Languedoc, un tinto ligero y elegante, pero igualmente funcionarían muy bien un Champagne o un buen Cava.

Los cortes más grasos, tienen sabores intensos y requieren de un vino con más cuerpo y con un tanino potente que contrarreste y devuelva el equilibrio al paladar. Para estos casos pensaría en un Shiraz Australiano con tiempo en barrica, o un Malbec Argentino con mucho cuerpo.

La carne de ternera es más suave que la de vaca vieja, cuyos sabores y texturas son mucho más complejos. Por tanto, el vino adecuado en cada caso es diferente. Para una ternera pensaríamos en un vino tinto con carácter frutal como un Rioja joveno un Primitivo del sur de Italia. Para una vaca vieja buscaríamos más estructura, como la que nos daría un buen vino de Toro.

¿Cómo te gusta la carne?

Poco hecha, al punto, muy hecha; La carne poco hecha tiene un alto contenido de sangre y esto hace que las papilas gustativas se saturen y por ello es recomendable acompañarla de un vino con altos niveles tánicos y una buena acidez, por ejemplo, un Cabernet Sauvignon Chileno. Si prefieres la carne un poquito más hecha, entonces es mejor pensar en un Garnacha que marida mejor con los sabores caramelizados que poco a poco adquiere la carne cuando se cocina lentamente en las brasas de carbón.

Las hamburguesas por lo general maridan muy bien con vino tinto. Todo dependerá de cómo esté sazonada la carne, pero casi seguro que acertamos con un tinto con estructura media y buena acidez que contrarreste las grasas de la carne y se complemente con los sabores dulces de las salsas de ketchup o barbacoa. Entre mis recomendaciones barajaría un Zinfandel de California o un Shiraz sudafricano y también un Garnacha de Calatayud.

Si eres de los que acompañas la carne con salsas tipo Chimichurri, entonces necesitas un vino con algo más de estructura como por ejemplo un Carmenere Chileno o un Bobal de Utiel Requena que consigan sobreponerse a la intensidad de sabores que aportan este tipo de salsas.

Hay múltiples combinaciones con las que disfrutar, no te limites a mis sugerencias, prueba y descúbrelas tú mismo…

MARK O’NEILL http://www.elmundo.es

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