¿Guardas el vino en la puerta de la nevera?

FERRAN CENTELLES http://www.lavanguardia.com

La temperatura de servicio del vino tiene una influencia capital en como lo acabamos percibiendo, unos cuantos grados de más o de menos, pueden desvirtuar o acentuar sus características organolépticas.

Si hablamos de un electrodoméstico convencional, en el cual refrigeramos alimentos y otras bebidas, la misión se pone difícil. La parte inferior de una nevera suele ser más fresca, así como las partes posteriores, por lo que se puede usar para blancos y rosados.

La temperatura de estos aparatos oscila entre los 2º C y los 5º C aunque enfriar el vino en un frigorífico es más lento que hacerlo en un recipiente que contenga agua y hielo. Especialmente en verano me gusta dejar los tintos 20 minutos en la nevera antes de abrirlos, es un tiempo estimado y dependerá de la temperatura de cada aparato.

Con la premisa de que a mayor complejidad y envejecimiento más elevada debe ser la temperatura de servicio, vamos a aprovechar esta pregunta para hacer un repaso:

> Blancos jóvenes: 4-8º C

> Blancos con crianza: 8-10º C

> Rosados: 4-8º C

> Tintos jóvenes: 12-14º C

> Tintos con crianza: 14-19º C

> Tintos reserva o gran reserva: 16-19º C

> Espumosos: 4-8º C

> Finos y manzanillas: 4-8º C

> Vinos dulces: 4-12º C

Autor: miguel graham

El sello de ‘vino ecológico’ con el que se diferencia a estas botellas

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