Cambiar rutinas

Probar Vino
Somos “animales de costumbres”

Somos “animales de costumbres”: nos ayuda a sentirnos seguros y nos da comodidad. Pero hacer siempre las mismas cosas, de idéntica manera, a la larga nos puede provocar aburrimiento. (El vino y las costumbres)

Ser consumidores por rutina del mismo vino, de la misma marca, de la misma zona, de la misma variedad… hace que nos perdamos muchas oportunidades para descubrir, para experimentar, para conocer y para ampliar nuestro conocimiento.

Menos creativos y más apáticos

Hace años asistí a la conferencia de un gran publicitario de este país. Recuerdo que nos dijo, y desde aquel día me lo aplico siempre que puedo, que alimentamos nuestra creatividad haciendo las cosas de distinta manera. En cambio, nos volvemos menos creativos y más apáticos si funcionamos de forma mecánica y rutinaria.

 Nos puede sorprender algún tipo de vino que creíamos que no iba a ser de nuestro agrado

En la actualidad, tenemos a nuestro alcance multitud de vinos con características bien distintas y con aportaciones sensitivas muy diferentes. Incluso nos puede sorprender algún tipo de vino que creíamos que no iba a ser de nuestro agrado… Cuántas personas en las formaciones que ofrecemos descubren vinos que pensaban que no les gustaban. He oído frases como: “yo es que no soy muy de rosados, en cambio éste…”, o “a mí solo me gustan los vinos tintos… pero este blanco está espectacular”, “el cava me da acidez, pero el que hemos probado, no…”.

Por suerte cada vez existe más gente con ganas de romper esas estructuras mentales preconcebidas para ir más allá de sus zonas de confort y comodidad. Cada vez son más los que muestran interés por servirse de todos los sentidos, vista, olfato, tacto y gusto para descubrir nuevas sensaciones.

Vivimos en un mundo demasiado mecanizado

Vivimos en un mundo demasiado mecanizado, donde casi todo nos viene dado y forzamos poco nuestros sentidos. Sólo exprimimos al máximo el sentido de la vista, los demás apenas los usamos. Cuántas cosas nos perdemos por no experimentar más con nuestros sentidos… Además, no solo es bueno para descubrir nuevas sensaciones sino que a la salud de nuestro cerebro le viene fantástico. Los neurólogos ya nos lo vienen diciendo desde hace tiempo: “todo lo que el cerebro no usa, se pierde”.

Anna Vicens

http://vinodelariojabio.es/blog/

Autor: miguel graham

El sello de ‘vino ecológico’ con el que se diferencia a estas botellas

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