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¿Cómo beber una copa de vino cada día?

Sílvia Fornós https://www.diaridetarragona.com

Desde la primera hasta la última gota, el vino envasado con el sistema hermético ‘Bag in Box conserva todas sus características.

Bolsa dentro caja. No es un sin sentido. Es la traducción literal de la expresión en inglés Bag in Box, un envase creado en la década de los 60 en Australia. En España se utiliza desde la década de los setenta. El objetivo es conseguir que el típico vino de garrafa no se eche a perder.
«Todos sabemos que si compras una garrafa de 5 litros en una bodega, y te dura un mes o más, es posible que las últimas semanas el vino no esté en las mismas condiciones de los primeros días», detalla la sumiller y enóloga Anna Casabona. En estas condiciones las probabilidades de que el vino resulte defectuoso, se oxide o se avinagre, son mayores.

El sistema
Desde la primera hasta la última copa el vino tendrá las mismas características. El sistema es muy sencillo de utilizar. Consiste en una bolsa (normalmente metalizada) provista de una válvula o grifo para el consumo del producto. La bolsa, que se halla dentro de la caja, se irá contrayendo impidiendo que el vino entre en contacto con la luz y el aire, evitando así su oxidación y alargando la conservación del vino desde el primer servicio.

«El vino siempre está a resguardo del oxígeno, ya que la bolsa hace el vacío», detalla la sumiller. Es una forma de vender vino a granel pero con las máximas garantías de higiene (el vino está protegido de cualquier bacteria) y estabilidad, ya que conservará el sabor y aroma desde el primer día. Según la enóloga una vez se sirva la primera copa la vida útil del sistema es de poco más de 30 días, mientras que precintado puede durar muchos más meses a buen recaudo.

Tamaños para todos los gustos. Desde 3 hasta 20 litros, son algunos de los formatos disponibles. Sepa que el tamaño ‘XXL’ está pensado para el sector de la hostelería. «El envase pequeño es perfecto para tener en la nevera y que el vino esté siempre fresco, especialmente si es un vino blanco», asegura Anna Casabona, quien también recomienda, ahora en verano, servir el vino tinto fresco, sobre todo si es joven.
En Estados Unidos y los países nórdicos nos llevan ventaja en la utilización del Bag in Box. En cambio más cerca de casa, según la sumiller, «todavía somos reticentes a utilizarlo, se opta por la garrafa o bien por el vino embotellado». Vermut, aceite de oliva,… son otras bebidas que se pueden comprar en el formato Bag in Box, en cambio el sistema no es apto para bebidas carbónicas, como espumosos o cervezas.

Vino cotidiano
No siempre se tiene el ánimo para descorchar una botella. El Bag in Box es una gran solución para el vino del día a día, y si quiere seguir al pie de la letra la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que estima que dos copas de vino al día son, dentro de un consumo moderado, fuente de salud.
Vino de mesa o con denominación de origen. Son los tipos de Bag in Box que puede encontrar en el mercado. No se preocupe por el precio porque, según Anna Casabona, «no son vinos de alta gama, sino que son vinos cotidianos». El envase también destaca, además de por su facilidad de uso, por su practicidad así como por su reducido peso y volumen. Además el Bag in Box es un envase económico, ecológico (con una huella de carbono muy favorable ) y fácil de reciclar.
Pase lo que pase con el sistema Bag in Box siempre tendrá la garantía de que el vino estará bueno desde el primer hasta el último día.

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ERROR nº 23 GARRAFAL CON EL VINO

Error nº 23: Siempre mancho el mantel
“Las manchas en el mantel son un sufrimiento”, dice Alicia Estrada. “Para evitarlas, está el truco de girar ligeramente la botella cuando está cayendo la última gota, mientras la devolvemos a su posición vertical. Muchas veces ayuda tener una servilleta en la otra mano. Cuando vas a un restaurante está bien observar al sumiller cómo te sirve el vino, es bonito también aprender a servirlo”. Y si la gota finalmente aterriza en el mantel, la leyenda dice que un puñado de sal gorda, o un remojo posterior en leche, evitarán que la mancha pase a la posteridad.

ERROR nº 22 GARRAFAL CON EL VINO

Error nº 22: Lo que me sobra, lo conservo a temperatura ambiente
A veces sucede que abrimos una botella y no nos la bebemos entera. En serio: a veces sucede. Si tenemos pensado consumirla en uno o dos días, mejor guardemos la botella en el frigorífico. “Desde luego va a estar mejor conservada”, afirma Guillermo Cruz, “Eso sí, acordémonos de sacarla con tiempo para que no esté fría cuando la vayamos a servir. De todos modos, aunque las temperaturas son importantes, mejor pecar de fresco que de caliente. Una vez en copa se irá calentando, pero si el vino se sirve demasiado caliente las percepciones del alcohol siempre son mucho más altas y es un poco más desagradable”.

ERROR nº 21 GARRAFAL CON EL VINO

Error nº 21: Guardo desde hace 20 años una botella en un armario
Pregúntese: ¿es un vino preparado para perdurar? Y sobre todo, ¿lo conserva en las condiciones óptimas? Una despensa afectada por cambios de temperatura o cercana a un radiador hará que se lleve un chasco cuando descorche esa botella. Guillermo Cruz pone un ejemplo: “El domingo por la noche abrimos un gran reserva Rioja del 64 y estaba impresionante. Era pletórico. Y tenía cincuenta y tantos años. Pero había estado bien conservado, a una temperatura constante, en un calado [cueva subterránea]… El problema de la caducidad de los vinos es la conservación. Si una botella está constantemente con oscilaciones de temperatura, en verano a 40 grados, en invierno a -5, al final el vino se destroza, porque es un ser vivo. Así como lo trates mientras duerma, así despertará después”.

ERROR nº 20 GARRAFAL CON EL VINO

Error nº 20: Me voy a tomar el vino que me sobró hace una semana
No se moleste: aunque lo haya guardado en el frigorífico, mejor destínelo a aderezar una salsa. “Aquí hay un principio básico y esencial: cuando una botella se descorcha entra oxígeno y empieza un proceso de oxidación”, alerta Iván Martínez. “En perfectas condiciones y si lo guardamos con el mismo corcho, aguanta un par de días”, dice Guillermo Cruz. Hay algo mejor aún que su propio corcho, que son los tapones de extracción de aire, que pueden mantener en condiciones la botella unos cuatro o cinco días. “Eso es fantástico porque cada vez que bebes bombeas el aire de dentro, y otra vez en perfectas condiciones”, añade Cruz.

ERROR nº 19 GARRAFAL CON EL VINO

Error nº 19: Opino que un vino con más grados es mejor
Los vinos considerados “modernos” tienen una graduación alcohólica mayor, llegando a los 14,5 grados (la graduación estándar es de 12º o 13º en el tinto, y algo menos en el blanco, unos 11º). Pero eso no tiene relación alguna con la calidad. “En los últimos años se buscan vinos con más concentración, más taninos, más madera… y para lograrlo necesitas en el momento de la madurez ir un poco más al límite, y eso incrementa el grado alcohólico”, explica Guillermo Cruz. “A día de hoy, hay como dos estilos: los más clásicos, con menor grado alcohólico, más elegantes, con un poquito más de acidez; y los más modernos, con más concentración, más estructura, mayor grado alcohólico… Lo bueno de este mundo es que hay vinos para satisfacer a todo tipo de personas”, añade Cruz.

ERROR nº 18 GARRAFAL CON EL VINO

Error nº 18: El vino en garrafa es un asco
No siempre. “En Francia esos contenedores de cinco litros son muy, muy habituales para el vino cotidiano. Y están bien vistos. Es simplemente una forma de tener mejor conservado el vino que te vas a tomar en quince días”, nos ilustra Alicia Estrada. “En España no están nada bien vistos. La razón, creo, es que tendemos a consumir cada vez menos pero de mayor calidad. Ese tipo de envases se asocian a un perfil de consumo más básico y cotidiano, y eso precisamente es lo que estamos perdiendo en este país: el vino de todos los días en la mesa. Su calidad puede ser la misma que la de uno joven, por ejemplo”.

ERROR nº 17 GARRAFAL CON EL VINO

Error nº 17: Cambio de un vino a otro en la misma copa
Genial, pero antes de verter el nuevo no olvides efectuar lo que se conoce como envinado: enjuagar la copa con unas gotas del vino que nos vamos a servir. “Si se va a utilizar la misma copa para tomar varios vinos hay que envinar: quita los restos del vino anterior y permite continuar con el siguiente”, explica Guillermo Cruz. Obviamente no te bebas esa pequeña cantidad: descártala y estarás listo para disfrutar del siguiente caldo.

ERROR nº 16 GARRAFAL CON EL VINO

Error nº 16: Sirvo el vino en una copa húmeda
Los maestros cerveceros recomiendan una jarra húmeda para que el líquido se deslice mejor. No así los expertos en vino. Para ellos, una copa limpia y seca, basta. “Si son copas que se utilizan una vez al mes conviene pasarlas un paño para quitarles el polvo, que a veces distorsiona los matices del vino. Lo mejor es secarlas, si se puede, con un trapo que solo sea de copas”, dice Guillermo Cruz. Como indica Iván Martínez, “del agua siempre van a quedar gotas que, aunque en un tanto por ciento mínimo, van a diluirse y van a restar al vino”.