Historia del vino de Rioja

Área geográfica vino de la rioja

La historia del vino de Rioja recoge una larga y variada tradición de vinificación en una región española del valle del Ebro, comprendida entre los Montes Obarenes y la Sierra de Cantabria al norte, y las estribaciones de la Sierra de la Demanda al sur, en territorio perteneciente principalmente a La Rioja y en menor medida a Álava, en la comarca conocida como Rioja Alavesa; Navarra, en una pequeña zona del sur de la comunidad; y el enclave de El Ternero perteneciente a Miranda de Ebro (Burgos).

Antigua Roma

Como en muchas de las regiones vinícolas más conocidas, se estima que los habitantes de la Antigua Roma plantaron viñedos en La Rioja.

Edad Media

La producción que se realizaba durante la Edad Media por parte de monasterios o pequeños agricultores era para consumo local. Alrededor del siglo XV los arrieros comenzaron a dar salida a los excedentes principalmente en el País Vasco, ya que otras regiones próximas contaban con producción propia.

Siglo XIX

La epidemia de filoxera que afectó a los viñedos franceses a finales del siglo XIX les hizo buscar nuevas regiones vinícolas para abastecer sus mercados. La Rioja, que no resultó afectada por la epidemia sino varias décadas más tarde, sería una de las principales, suponiendo un gran impulso a la expansión y modernización de la industria de sus vinos, tanto por la apertura del mercado francés, como por la popularización de nuevas técnicas de vinificación, algunas de ellas traídas por viticultores franceses que buscaban nuevas tierras no afectadas por la epidemia.

siglo XX

En 1925 obtuvo la primera denominación de origen otorgada en España y en 1991 se le concedió el atributo de Denominación de Origen “Calificada“, siendo todavía en 2010 la única de este tipo del país.

Primeros menciones documentales

873

El documento más antiguo conservado, que hace referencia a la existencia de vid en La Rioja, data de 873. Procede del Cartulario de San Millán y trata una donación en la que aparece el Monasterio de San Andrés de Trepeana (Treviana).

1024

Se sabe de la existencia de diecinueve viñedos en Nájera, propiedad del Monasterio de San Millán, desde el año 1024, siendo uno de ellos destinado a producir el vino de oblación para misa.​ Algunas de estos pasarían a pertenecer con el tiempo al monasterio de Santa María la Real por permutas de otros terrenos.

Monasterio de San Millán de Suso
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Monasterio_de_Suso_(2).jpg#/media/File:Monasterio_de_Suso_(2).jpg
1063

El primer testimonio de la viticultura riojana aparece documentado en la “Carta de población de Longares”, concedida por Don Gómez (Gomesanus), obispo de Nájera el 25 de julio de 1063.​En ella se imponía a sus vecinos una servidumbre a favor del monasterio de San Martín de Albelda, de “dos días de arar, dos días de cavar, dos días de entrar, dos días de cortar y uno de vendimiar”. En ella se ligaba a la nueva villa la actividad de producir uvas para Santa María la Real.

1102

En 1102 Sancho I reconocía jurídicamente los vinos riojanos y otorgaba a los concejos la potestad de regular su producción y comercio. El viñedo riojano ocupó en la Edad Media central la proporción habitual del espacio rural

Siglo XIII y siglo XV

En el Siglo XIII: Gonzalo de Berceo, clérigo del Monasterio de Suso en San Millán de la Cogolla (La Rioja) y primer poeta en castellano conocido, menciona el vino en sus versos.

quiero fer una prosa en román paladino,
en cual suele el pueblo fablar con su vezino,
ca non so tan letrado por fer otro latino
bien valdrá, como creo, un vaso de bon vino

Se documentan exportaciones de vino riojano hacia otras regiones a partir de finales del siglo XIII, dando testimonio de los principios de una producción comercial.​ A partir del siglo XV, se puede observar una especialización vitícola en la Rioja Alta

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